Compartiendo algo especial
Este Blog nació el 13 de junio del 2008, como un intento de compartir, como médico católico, ideas sobre medicina, mis libros favoritos y espiritualidad.
Publicaremos con la periodicidad que nuestro ocupado trabajo nos permita, comentarios, reflexiones e ideas relacionadas a estas áreas.
No pretendemos ser dueños de la verdad, ni tener todas las respuestas, solo compartimos lo que sentimos que es importante. Los frutos (que al final los cosecha el Señor), dependen del uso de la libertad de cada uno.
lunes, 17 de octubre de 2011
Para la Familia
lunes, 10 de octubre de 2011
Experiencias y Espiritualidad
Homenaje a un Maestro
Durante nuestras vidas conocemos mucha gente. Gente que nos dará alegrías (y pienso en mis padres, mi esposa, mis hijos y mis mejores amigos). Gente que nos dará tristezas o incluso nos podrá hacer daño físicamente, con sus actos de maldad o indiferencia. Gente que nos divertirá, con su humor y sus ocurrencias. Y personas especiales que no solo nos enseñarán muchas cosas en cuanto a conocimiento, sino también en cuanto a sus experiencias, en cuanto a abrir nuestras mentes, a prepararnos para el futuro. A entender la diferencia entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, la mentira y la verdad. Alfredo es una de esas personas, quien no solo para mí, sino para muchísimos ex alumnos y alumnos de nuestro colegio, ha sabido ser un maestro especial, enseñando con humor y alegría, abriéndonos los ojos, animándonos a estudiar y aprender, descubriéndonos que hay cosas en las que debemos mantener un espíritu de niño. Poniendo siempre lo mejor de si mismo.
He escogido 3 breves anécdotas para ilustrar algunas de las cosas que Alfredo me enseñó.
La primera fue que me enseñó a creer en mis sueños. Yo en tercero de media no estaba seguro si estudiar literatura y ser un escritor, o estudiar lo que siempre había soñado desde niño: ser médico. Tuve la suerte de tener a Alfredo como profesor de Literatura desde 1 a 5 de secundaria y en cierto modo gracias a él entendí que podía ser las dos cosas si me lo proponía. En todas mis composiciones literarias Alfredo me hacía notar que si bien podía optar por la medicina (porque mis asignaciones parecían un cuadro de Sarampión por todas las tildes que no ponía y él las encerraba en círculos rojos), tenía también vocación para escritor pues al calificar la parte de creatividad solía ponerme 18 o 20 lo cual al ser promediado con mi 11 en caligrafía daba una buena nota. Es más, en mis tres últimos libros, tuve el honor de que mis obras sean leídas y comentadas por mi maestro y amigo antes de su publicación. En conclusión, si soy médico y escritor de literatura, Alfredo puso su parte en que mis sueños de adolescente se hagan realidad.
La segunda anécdota tiene que ver con el crear hábito de estudio. Lo cual es fundamental para salir adelante en la vida. Si no se acostumbran desde ahora a estudiar, después va a ser mas difícil y en el mundo en el que vivimos todo es tan competitivo que sin una buena formación académica la vida sin duda es más dura. Cuando estaba en 4 de media, además de Literatura, Alfredo nos enseñaba Psicología. Yo era de los estudiosos de la clase (éramos solo hombres en 1979) pero en mi primer examen de Psicología tuve el primer jalado de toda mi vida. No se imaginan como me sentí, pero después de conversar con Alfredo me hizo entender que había estudiado mal y entendí cual había sido mi error. En todos los siguientes exámenes me saqué 20. Alfredo me enseñó a no desanimarme por una experiencia adversa y a intentarlo de nuevo con una mejor táctica y estrategia. Y eso lo he aplicado después a lo largo de mi vida.
La tercera y ultima anécdota la viví el año pasado, cuando organicé con Alfredo nuestra clase del recuerdo por los 30 años de haber salido del colegio. Fuimos 31 ex alumnos que dejamos nuestras obligaciones laborales para reunirnos con nuestro querido maestro. Y esa clase fue extraordinaria, algo que quedará grabado en nuestros corazones para siempre. No solo nos sentimos un poco niños otra vez, con miedo a salir a la pizarra a escribir frases de ortografía difícil, o leyendo en voz alta con los nervios de alguien que recién entra a la adolescencia, sino que nos dio la oportunidad para que abramos nuestro corazón. Eso no se logra así nomás. Y es que la educación no es un fin en si misma, es un medio, para comprendernos mejor, para comprender mejor a los demás, para comprender mejor a la sociedad y el mundo que nos rodea. El fin es la felicidad. El gran problema que se vive en nuestros tiempos es la terrible confusión entre lo que es sentirse feliz y lo que es ser feliz, entre lo que es hacer lo que quiero y hacer lo que debo. Se trata de aprender a querer lo que debemos.
Alfredo nos hizo hablar a cada uno sobre nuestras vidas y cada uno fue compartiendo sus alegrías y algunos también sus penas. Abrimos nuestros corazones para darnos cuenta que nos unía algo especial, el haber compartido en alguna etapa de nuestras vidas, nuestros sueños y lo que era importante para cada uno. Al final descubrí una cosa, que en el fondo seguíamos siendo un poco niños.
Es muy triste como algunos niños al ir creciendo aprenden a mentir, aprenden a hacer daño por diversión, aprenden a olvidarse de las cosas importantes porque lo urgente o el placer es lo que cuenta. Pero en nuestro caso se vivió la sinceridad, la alegría y la ternura de un niño…cosas que nunca debemos perder, pero con la madurez y la experiencia que dan los años y con la sabiduría de aprender de lo que es correcto, respetando a los demás.
Quiero también comentar sobre algo que es muy propio de Alfredo. Su alegría y su sonrisa, su sentido del humor. Algo que he aprendido en la vida es como parte del secreto de la felicidad se esconde en dos cosas que nunca deben faltar en nuestras vidas: El Amor y el humor. Poner amor en las cosas que hacemos y con humor enfrentarnos a las dificultades convirtiéndolas en oportunidades.
Alfredo también es de esas personas que estimuló en sus alumnos el amor a la lectura. Cuantos libros que nos hizo leer para que veamos más allá de la historia y descubrir que en cada novela y cada cuento se refleja un poco de la vida de cada uno de nosotros.
Finalmente quiero acabar diciendo que aparte de médico y escritor, yo también soy profesor e intento siempre ser un buen maestro…y es que sigo los buenos ejemplos. Alfredo, muchas gracias por todo lo que has compartido con los que hemos tenido la suerte de ser tus alumnos. Sin duda supiste marcar la diferencia y sembrar no solo en nuestras mentes, sino también en nuestros corazones. Te estaremos siempre agradecidos. Y ustedes alumnos que me escuchan, sigan los buenos ejemplos, aprendan a contagiar al resto las cosas buenas, las que nacen del Amor. Alfredo siempre ha puesto corazón a lo que hace, lo cual lo endulzaba con su magnífico humor…pero siempre que nos portásemos bien. Porque si algo no deben querer es ver es a Alfredo molesto. Así que nada de malos comportamientos. La verdad al final siempre se sabe.
Tengo la esperanza que ahora que Alfredo decide dejarnos como director, quienes lo sigan continuarán con su espíritu, luchando por hacer de este colegio un gran colegio, donde todos los que estudien acá sean siempre personas buenas en todo el sentido de la palabra, no solo académicamente sino de corazón y acción, donde prime el respeto y tolerancia por todos los que nos rodean. Y de donde salgan los futuros lideres que nuestro país tanto necesita.
Muchas Gracias Alfredo.
lunes, 18 de julio de 2011
Experiencias y Espiritualidad
Cuando un Amigo se va
domingo, 14 de noviembre de 2010
Experiencias y Espiritualidad
Reencuentros En la vida hay diferentes misterios. Cosas que no tienen una clara explicación (allí está el misterio). Cosas inexplicables a los ojos, pero que si abrimos el corazón podemos intuir que allí se esconde algo muy especial.
Este fin de semana celebramos con mis compañeros de promoción nuestros 30 años de haber salido del colegio. Y sin duda estoy seguro que para cada uno de nosotros ha sido algo muy especial. Algo nos sigue uniendo, a pesar de los años, de la distancia, de los caminos diferentes. De pronto nos sentimos como niños otra vez y nos contagiamos de ese espíritu que nos une, donde no solo están los recuerdos (y cada uno guarda muchas cosas especiales) sino también donde hay un vínculo invisible que nos da esa sensación de pertenencia y de unión.
Crecimos juntos, al principio con la inocencia de ser niños, luego pasamos de la niñez a la adolescencia y de allí cada uno partió a encontrar su destino. Cuantos sueños, cuantos planes, cuantos momentos de diversión a veces inocentes, otros con algo de malicia con el afán de sentirnos adultos. ¡Cómo queríamos crecer! ¡Cómo queríamos ser adultos y ser dueños de nuestro futuro! Los viajes han sido diversos, diferentes rumbos, diferentes cauces, pero al final todos ansiábamos llegar al mar. Sin embargo por 12 años de nuestras vidas (10 en mi caso) navegamos juntos en esa etapa en la que apenas entendemos sobre los vientos, o sobre como usar bien los remos, o sobre como tener cuidado con las corrientes turbulentas.
Al acabar el colegio muchos cauces se separaron, pero el aprender juntos sobre lo que ha sido el mundo y el prepararnos para la vida adulta sin duda nos une, nos vincula, nos hace especiales ante todos los que crecimos juntos.
Con los años aprendimos que somos y no somos dueños de nuestro destino. Allí está otro de los misterios. Al final los años nos enseñan que hay cosas que no dependen de nosotros. Una enfermedad súbita, un accidente, el tener que hacer las cosas porque otros dependen de nosotros o porque dependemos de otros. Pero nuestra libertad está en la manera como enfrentamos las situaciones, como reaccionamos ante ellas. Alguna vez conversé con alguien de nuestra clase que me comentaba que le hubiera gustado que algunas cosas sean diferentes en su vida. De pronto vimos como lo más importante, su familia y su salud eran un tesoro extraordinario, donde el amor y el ejemplo daban frutos en los hijos…pero frutos no solo de esos que se ven con los ojos, sino también de aquellos que se ven con el corazón.
Algunos ya no están con nosotros, algunos partieron muy pronto, en realidad nunca hubo despedidas. Uno muy especial partió hace pocos años, alguien que supo unirnos muchas veces, no solo como amigos, sino también con el destino y la felicidad (por él conocieron algunos a sus esposas). Sin embargo en momentos como los que hemos vivido estos últimos días siento que nos acompañó y no solo su recuerdo. Hay un poco de ellos en cada uno de nosotros, quizás más en unos que en otros por la huella de una amistad más cercana, por las cosas especiales compartidas.
Nos hemos visto las caras nuevamente, con algunos después de 30 años. Al inicio las canas, el pelo (o la calva), los kilos y los años nos muestran que hemos cambiado. Pero al cabo de unos pocos minutos se abre el misterio de la amistad y de lo compartido...y parece que nunca nos hubiésemos dejado de ver. Somos niños otra vez, bromeamos, reímos… y algunos incluso dejamos asomar algunas lágrimas recordando a los que ya partieron.
¡Qué extraña sensación!
Sin duda es una amistad especial y diferente, una que no espera nada pues le basta la presencia más allá del tiempo y la distancia, una amistad que nace del camino recorrido en una etapa importante de nuestras vidas.
Gracias a nuestro profesor y amigo Alfredo Castro por esa maravillosa clase del recuerdo donde precisamente nos recordó que siempre podemos seguir aprendiendo y donde compartimos cada uno un poco del camino recorrido.
Gracias Hans por tomarte el tiempo y trabajo de coordinar la fiesta del reencuentro.
Gracias Miguel y Carmina por recibirnos en su casa.
Gracias Fernando que nos emocionaste con un especial video donde nos recordaste el camino recorrido.
Gracias a todos los que asistieron a las diferentes actividades de los 30 años, por ese tiempo compartido en el pasado y por esos instantes de reencuentro donde nos sentimos como si el tiempo se hubiera detenido. Donde ese espíritu de niño nos hizo sentir que tenemos una amistad especial, un vínculo que une a pesar del tiempo, la distancia y la aparente ausencia. Donde por un instante nos sentimos uno.
domingo, 7 de noviembre de 2010
Hojas Especiales
Lo Esencial es invisible a los ojos
En esta entrada continúo con mis comentarios a la última parte del capítulo XXI de "El Principito", uno de los capítulos más hermosos y recordados de este libro. El Principito se va a ver a las rosas, como le recomendó el zorro. Y en sus palabras a las rosas nos damos cuenta de que ya empieza entender: "...en nada se parecen a mi rosa, nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie...Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes".
"...nadie daría la vida por ustedes" es una frase que descubro por primera vez en el libro, habiendo leído el Principito decenas de veces. Viene a mi mente otra frase que habla sobre la amistad y el dar la vida: "No hay amor más grande que dar la vida por los amigos"(Juan 15,13). Domesticar no es otra cosa que una imagen para el vínculo más importante, el de la amistad verdadera, donde se da el amor más pleno y uno está dispuesto a sacrificarlo todo.
Si el Principito usa la frase "están vacías", siento que lo hace en el sentido de que las rosas están vacías de amor. Nunca han sido objeto de algo parecido a todo aquello que el Principito hizo por su rosa. "Son muy bellas" porque podrían ser domesticadas (amadas). Además si alguien las ve al lado de la rosa de el Principito no podría darse cuenta de la diferencia, todas serían iguales. Pero eso es ver solo con los ojos como el zorro le recordará en un momento. Es la rosa del Principito la que "se sabe más importante" por todo lo que él ha hecho por ella. ¿Ha habido gente así en nuestras vidas? Espero que si.
El Principito regresa para despedirse del zorro y es allí donde el zorro le regala su secreto, el cual "no puede ser más simple": "Sólo con el corazón se puede ver bien, lo esencial es invisible para los ojos"
"No puede ser más simple" esconde una gran verdad si es que uno no le teme al compromiso y ve con el corazón. Creo que la mayoría de gente que lee el libro intuye y saborea esa verdad, pero al final termina usando los ojos en su vida diaria. Quizás por que tenemos miedo a hacernos la pregunta ¿Qué es lo esencial?
El mismo Principito lo repite para acordarse (y recordárnoslo): "lo esencial es invisible para los ojos". Saint Exupery intenta llegar a nuestro corazón. Lo esencial es aquello que nos hace felices de verdad, lo que nos da paz y alegría, lo que le da un sentido trascendente a nuestra existencia: lo esencial es el amor, el Amor verdadero por supuesto. Y me atrevería como creyente a decir que lo esencial es Dios. Es en Él donde están todas las respuestas, pero respuestas que no se ven ni se entienden si usamos nuestros ojos, se trata de ver con el corazón, se trata de tener Fe. La Fe es creer en lo que no se ve con los ojos. Nace de escuchar en nuestro corazón esa sed de Amor que el hombre lleva dentro. Dios es Amor...aunque nuestros ojos no puedan entender ese misterio.
Alguien me dirá: Pero el Principito no es un libro religioso... ¿Por qué meter a Dios en todo esto?¿Acaso era Saint Exupery un creyente comprometido?
Aprendamos a ver con el corazón y nos daremos cuenta que no puede ser más simple. Para los creyentes Dios nos habla de mil y un maneras a través de su Providencia, y estoy seguro (mirando con mi corazón) que este libro es un libro especial para todo ser humano. "El Espíritu sopla donde quiere"(Juan 3,8) y no dudo que sopló en el corazón de Saint Exupery. Si desean, no le llamen Dios a lo esencial, y aceptemos que en la vida de todo ser humano lo esencial es el Amor. El que uno da y el que uno recibe, ese Amor que nos trasciende, que es regalo, que es donación, que es voluntad que da frutos, que da paz, que lleva en si el misterio de la verdadera felicidad.
Sin duda debemos aprender a mirar con el corazón para ver lo esencial. Pero aun quedan más regalos en este capítulo. El zorro entonces le dice algo hermoso al Principito: "Lo que hace más importante a tu rosa es el tiempo que has perdido con ella". Si miramos con los ojos la palabra "perdido" podría estar fuera de lugar. Miremos con el corazón, lo que hace importante el objeto de nuestro amor es el tiempo que le damos. Y en esa linea de pensamiento seamos críticos de nosotros mismos y preguntémonos ¿Cuánto tiempo le damos a quienes decimos que amamos? ¿Es que acaso nos hemos vuelto seres que vivimos para trabajar como el hombre de negocios que solo contaba estrellas? Lamentablemente el complejo mundo el que vivimos los adultos nos roba lo más valioso...nuestro tiempo. Lo urgente no deja a veces tiempo para lo importante y le robamos instantes a quienes más amamos. Miremos con el corazón y descubramos que si debemos "perder" el tiempo con quienes más amamos. El Principito lo repite de nuevo para recordárnoslo.
Y el zorro nos recuerda que "los hombres han olvidado esta verdad" y diciéndolo al Principito nos lo dice a cada uno de nosotros: "...tú no debes olvidarte. Eres responsable para siempre de aquello que has domesticado".
Con muchas de las personas que han sido importantes en mi vida he compartido esta frase. Incluso les he dicho que aunque nuestros caminos sean distintos, si me necesitan como su amigo, allí estaré acompañandolos. Sea con mi presencia, con mis palabras, con mi silencio, con mis oraciones, con lo que necesite nuestra amistad a pesar del tiempo y la distancia..."uno se hace responsable para siempre de lo ha domesticado".
Este es uno de los capítulos más hermosos del Principito, es un canto al Amor y a la Amistad verdadera. Se trata de llenar la vida de sol, de ser únicos en el mundo y de descubrir qué es lo esencial aprendiendo a ver con el corazón, dándole tiempo a quienes amamos. No seamos como los hombres de quienes habla el zorro, que "han olvidado esta verdad", aprendamos a ver con el corazón para encontrar lo esencial. Lo esencial es invisible a los ojos.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Hojas Especiales
Ser únicos en el mundo
Continuamos en esta entrada comentando sobre el capitulo XXI de El Principito. En la entrada anterior de Hojas Especiales comentabamos sobre como es que a través de una amistad uno puede "llenar sus días de sol". El zorro invita al Principito a ser su amigo.
El Principito responde con una pregunta: "¿Qué debo hacer?"
Y entonces el zorro nos regala una serie de pasos que uno debe tener presente cuando quiere establecer una amistad de verdad.
Lo primero que nos recuerda es que uno debe tener "mucha paciencia". Una verdadera amistad no es cosa de un día o de una compartir algo importante. Toma tiempo lograr esa cercanía y esa relación especial que se logra con un amigo de de verdad.
El zorro le dice al Principito que al inicio hay que mantener cierta distancia...y que el "lenguaje es fuente de malos entendidos".
Es cierto. cuando uno recién empieza a conocer a alguien hay que tener cuidado con lo que se dice. Una palabra inoportuna o mal entendida puede malograr una relación que recién empieza. Pero conforme el tiempo va pasando y se comparten cosas importantes, uno puede sentarse "un poco más cerca".
Una amistad se cultiva, se abona, se riega, se ve crecer y se acompaña...y solo cuando ya existe la confianza, un amigo de verdad corrige y endereza el tronco con ternura para que se den los mejores frutos. La realidad es que es algo recíproco. Muchas "amistades" de hoy se acompañan sin comprometerse, no cuestionan y pierden el tesoro de los mejores frutos. No es fácil, es un proceso en el cual si se va muy rápido pueden haber malentendidos. Pero un amigo de verdad siempre está disponible, aunque en el tiempo los caminos se separen físicamente.
Otro elemento que nos recuerda el zorro es el de los ritos. Son un medio, no un fin, y si no los valoramos es porque a veces terminamos por convertir los ritos en fines. "Los ritos son necesarios" nos dice el zorro, ayudan a crear esa atmósfera para aprender a "preparar mi corazón". Los hombres de hoy no queremos perder tiempo en ritos, pero eso nos priva de entender y disfrutar muchas cosas en su verdadera perspectiva, es "algo demasiado olvidado" pero hace que cada situación especial sea "diferente a otra".
Así el Principito logra domesticar al zorro, con paciencia, al principio con las palabras justas. acercándose poco a poco, y entendiendo que los ritos son necesarios para preparar el corazón y que los momentos vividos sean especiales.
La vida no se detiene y llega el momento del adiós por la próxima partida de el Principito.
El zorro le dice al Principito que va a llorar por ello. El Principito le dice al zorro que es su culpa: "no quería hacerte daño, pero tu has querido que te domestique"..."No ganas nada".
El Principito aun no entiende el sentido de lo que ha encontrado en su amistad con el zorro.
Y el zorro entonces intentando abrir los ojos de su amigo le dice: "Gano...a causa del color del trigo." y luego añade algo que esconde en si el secreto de una verdadera amistad: "Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto".
Cada amigo que hacemos en nuestra vida es único en el mundo. Y como veremos en la próxima entrada comentando sobre la ultima parte del capítulo XXI de El Principito, se trata de aprender a ver las cosas en su verdadera perspectiva, de ver la esencia.
¿Somos únicos en el mundo para alguien? ¿Hemos ganado a causa del color del trigo?
Las personas especiales en mi vida, mis padres, mis hermanos, mi esposa, mis hijos, mis grandes amigos, son únicos, son un tesoro, son una fuente y un remanso incluso a pesar de la distancia física para quienes no pueden estar cerca. Nuestros amigos no tienen que ser necesariamente iguales a nosotros, sino tan solo saber estar cuando tienen que estar, a pesar de la distancia, a pesar del tiempo, con su silencio y sus palabras, con sus alegrías y tristezas, con sus miedos y esperanzas, con sus combates y su paz, con su oración. Es recíproco.
En realidad todos somos seres únicos, pero es en la amistad que se comprende y se realza el sentido de nuestra existencia como seres humanos, en explotar nuestra capacidad de amar y ser amados, de ser especiales para otro.
Un verdadero amigo deber ser fuente y ser remanso más alla del tiempo y la distancia.
Y como nos enseñará el Aviador en el capitulo XXV, es entonces que uno "se expone a llorar un poco..."
domingo, 18 de julio de 2010
Gracias amigo
Más allá del tiempo y la distancia
Esta foto es de mi amigo Eduardo (Lalo) hace 28 años.
Fue en Diciembre, si no me equivoco el 22 de Diciembre de 1982, en la presentación de una obra de teatro que hicimos.El hacía el personaje de Jesús. La obra se llamaba "El Mejor Regalo" y después de muchas reuniones y ensayos la presentamos en el Auditorio del Colegio Sophianum por 2 días. Ese año nos conocimos y fue a través de esa obra que creció nuestra amistad.
Compartimos durante esos meses muchas cosas especiales, nuestra fe, nuestros sueños, el gusto por la música, y ese deseo de encontrar nuestro camino para vivir nuestros ideales.
Momentos de alegrías, a veces de compartir esas pequeñas dudas que son parte de la juventud, y unas pocas lágrimas de esas que abonan el alma para tiempos mejores.
Ese año (1982) y el verano del 83 fue una época de mi vida en la que disfrute de cerca su amistad, compartiendo momentos de sano descanso (cuantos paseos a la playa) y conversando sobre lo que era importante para cada uno de los dos. Me sentía un poco como el aviador que ha encontrado al Principito. En su espíritu de niño, y su sensibilidad me enseñó muchas cosas. Y eso lo guardé siempre como un tesoro, pues a pesar de que por mis estudios nos distanciamos un poco (en abril del 83 empecé con cursos muy intensos en la Facultad de Medicina), siempre que nos veíamos había esa sensación especial de haber compartido cosas importantes. A pesar de la distancia física y del poco tiempo que pudimos compartir después había una especie de comunión espiritual, su mirada era la misma de aquellos años de juventud.
Lalo sabía escuchar, sabía animar, sabía como hacerte creer en tus sueños, y los 19 años eso es algo que es importante en un amigo. Recuerdo como yo le leía mis poemas juveniles, mis primeros cuentos. A él fue a quien le conté por primera vez mi cuento "La Noche que el sol sonrió". Soñaba con publicarlo algún día..."claro que lo harás" me dijo...y no se equivocó aunque esto haya ocurrido más de 20 años después.
Este verano tuve la suerte de invitarlo a pasar un día en la playa con su familia y la mía. La pasamos muy bien, recordando, compartiendo, pensando en el futuro. Estuvo con Ursula, su esposa y tres de sus hijos. Caminamos ambos un rato a la orilla del mar, como lo hicimos hace 27 años y yo sentía esa familiaridad que te da una amistad de verdad a pesar de la distancia y el tiempo que pudimos no haber estado físicamente cerca. Hicimos planes para que la experiencia se repita en el futuro.
En ningún momento pude imaginar que todo cambiaría en unos meses.
"Cuando uno se deja domesticar, se expone a llorar un poco", le dijo el zorro al Principito.
Me siento un poco así, conmovido y turbado como me sentí en abril y lo comenté entonces en una entrada del Blog. Pero esta vez es más especial.
Lalo ha partido, no hubo tiempo de despedirnos con palabras, fue un cuadro súbito, de esos que te cambian la vida en un instante, de esos que te alteran todo. La muerte es como un ladrón, llega a veces sin avisar. En un momento pensé ¿Por qué?...pero luego empecé a descubrir el ¿Para qué? Dios que es Amor, conoce cosas que nosotros no entendemos, y en su infinita sabiduría dejó que su Providencia llamase a Lalo a su encuentro.
El estaba preparado, estaba en paz con Dios y consigo mismo. Las semanas anteriores no habían sido fáciles (la incertidumbre de que la salud no es tan firme como uno pienas), y ello lo había acercado aun más a Dios y a su familia.
Hoy estuve en la misa de cuerpo presente celebrada por sus amigos sacerdotes.
La Iglesia estaba llena, amigos de Lalo acompañando a su esposa, sus hijos, a sus hermanos y a su madre.
Fue muy especial y emotivo. Estoy seguro que a cada uno de los que estuvimos allí Lalo nos tocó de una manera especial. Las palabras del Padre Juan Carlos, también amigo de Lalo, fueron precisas, llenas de consuelo y esperanza. Su espíritu estará siempre con nosotros.
La madrugada de tu partida tuve un sueño: Estabas en tu cama y una doctora decía que no había más que hacer. Yo estaba en tu habitación y rezaba. De pronto abriste los ojos y volteaste hacía donde yo estaba. Me sonreíste y yo me puse a gritar ¡Milagro! para luego verte sentarte en tu cama y luego levantarte y abrazar a tu esposa. Desperté emocionado y sentí que era un aviso. Quise pensar por un instante en un milagro, que habías despertado, pero ya antes había experimentado algo similar con 3 pacientes mios el día en que partieron, en dos de ellos incluso el sueño sucedió a la misma hora en que partían. Cuando recibí la noticia en la mañana comprendí un poco más. La muerte es un Milagro a la luz de la Fe y la Esperanza, porque abre las puertas al encuentro con nuestro Señor.
Que la Esperanza nos llené del gozo de saber que Lalo ya goza de las promesas de nuestro Señor Jesús. Y que el amor de Dios nos de la certeza de que su familia estará siempre rodeada del cariño y apoyo de quienes somos sus amigos.
Gracias Lalo por tu amistad, por ese tiempo compartido en una etapa importante de mi vida, por ayudarme a creer en mi. Más allá de la distancia y del tiempo en que físicamente no estuvimos cerca, en esos meses que compartimos se sembró mucho, para que nuestro Señor coseche. Por eso gracias amigo, confío que desde el Cielo leeras mis palabras.
Como un pequeño homenaje a mi amigo, he puesto en la página del Blog (http://tunicaalba.blogspot.com/ ) un vídeo de él cantando una canción. Los invito a escucharlo.
domingo, 11 de julio de 2010
Hojas Especiales
Llenar la vida de Sol
(Continuando con el capítulo XXI de "El Principito")
Si en este mundo uno tuviese tantos amigos como piensa, nuestro mundo sería diferente. Estamos acostumbrados a los amigos que nos acompañan, que nos entretienen, que nos hacen pasar buenos momentos, que guardan nuestros secretos. Todo ello es muy valioso y son sin duda buenos amigos quienes comparten ello con nosotros. Pero necesitamos también de los amigos que desean que nos convirtamos en mejores personas, de los que a pesar del silencio y la distancia saben estar cuando les toca, de los amigos que nos cuestionan cuando es necesario, de los que nos dicen esas verdades que no nos gusta escuchar pero que son importantes enfrentar, de los que con cariño y paciencia nos ayudan a ser mejores, a no solo estar bien, sino estar mejor, vivir mejor y caminar hacia nuestra verdadera felicidad. Los que llenan nuestra vida de sol.
No es fácil encontrar amigos asi, y el capítulo XXI de "El Principito" que continuamos hoy comentando nos recuerda y enseña ciertas cosas que a veces no consideramos importantes. "El Principito" es en realidad un libro sobre la amistad y el amor. De un Principito con una rosa, un aviador y con un zorro.
En nuestras vidas sin duda aparecerán rosas, aviadores y zorros. Nos daremos cuenta? Nos habremos dado cuenta de los que ya pasaron?
Para empezar cada uno de nosotros viver en su "propio planeta", y esto lo ilustra el zorro cuando al escuchar hablar al Principito sobre su rosa, se intriga el enterarse que esto no ocurrió en la Tierra sino en otro planeta.
Es interesante ver como el zorro se interesa en ese planeta...hace preguntas y aprende que no hay cazadores (lo cual lo entusiasma mucho pues su vida sería más sencilla), pero al preguntar sobre si hay gallinas se da cuenta de que "nada es perfecto".
Cuantas veces vemos las cosas desde nuestra perspectiva, de nuestra conveniencia, sea por buscar que no hayan problemas (cazadores), o por la necesidad de obtener algo que nos gusta (gallinas). Para el zorro la vida suele ser en realidad "monotona", como el bien dice: "todas las gallinas y todos los hombres son iguales".
Y es alli donde se abre una puerta que surge a partir de ser especial para el otro, el ser "domesticado", el hacer un amigo. Recordemos que el término "domesticar" implica "crear vínculos"; es la metafora que usa Saint Exupery en labios del zorro para hablar de la amistad.
Y las palabras del zorro lo ilustran muy bien:
"Si tu me domesticas mi vida estará llena de sol"
No se cuantas personas de quienes han leído "El Principito" han tomado conciencia de la profundidad y alcances de esta frase.
Podría decirse: Si tengo amor (un verdadero amigo) "mi vida estará llena de sol".
El zorro usa hermosas ideas para ilustrar como cuando hay una relación especial las cosas cambian: ..."conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás"..."me llamarán ...como una música"..."amaré el ruido del viento en el trigo". Llenar la vida de sol es iluminar las cosas de tal manera que es posible ver lo que usualmente no se ve.
No sería maravillosos el que podamos conocer el "rumor de unos pasos diferentes", que esos pasos nos llamen como una música y aprendamos a amar el ruido del viento.
Sin duda nos encantaría ser "domesticados". Y es precisamente eso lo que el zorro le pide al Principito . Me gusta el detalle de que antes de pedirlo el zorro "calló y miro un buen rato al Principito".
En ese silencio y en ese observar hay un mensaje escondido. No podemos pretender ser amigos de todos, conocidos tenemos muchos, amigos circunstanciales y no por ello no son valiosas las relaciones con ellos. Cada encuentro con un ser humano puede ser algo extraordinario y especial. Pero los amigos de verdad son pocos. Uno no anda compartiendo todo lo de uno con todos los demás. En ese silencio (que en realidad debe ser interior) y en ese observar (con el corazón como aprenderemos más adelante), uno va aprendiendo a encontrar a los verdaderos amigos.
El Principito al comienzo no entiende. Acepta que le gustaría ("bien quisiera") domesticar al zorro, pero no tiene "mucho tiempo" porque ha de "buscar amigos y conocer muchas cosas".
Responde así porque él también ve las cosas desde su perspectiva, desde su planeta, desde lo que piensa que es lo correcto para él, desde lo que desea.
Es entonces que el zorro responde regalandonos dos nuevas ideas muy importantes.
La primera que "solo se conocen bien las cosas que se domestican". Alguna vez de adolescente escuché una frase que me impresionó mucho: "Para amar hay que conocer y para conocer hay que amar...nadie ama lo que no conoce, ni puede conocer bien las cosas que no ama". Es circular, pero es real. No puedo amar aquello con lo que no me he conectado o vinculado (a quien no me ha domesticado). No puedo estar más de acuerdo con la frase del zorro, lo que nos dice Saint Exupery es que solo se conocen bien las cosas que se aman.
La segunda idea es la de cómo los hombres no tenemos tiempo de conocer nada, pues "lo compramos todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde se vendan amigos, los hombres ya no tienen amigos".
En una sociedad de consumo, donde las cosas se valoran más lo externo, por lo que se ve, por su utilidad práctica más que por su esencia es difícil hacer amigos de verdad. No se valora lo que no se vé. El zorro remata con una frase que ilustra toda la idea sobre la que hemos venido reflexionando:"Si quieres un amigo domestícame!".
Continuaremos reflexionando sobre este capítulo XXI de "El Principito" en una siguiente entrada. Este es para mi el capítulo más especial del libro, por todo lo que ya hemos compartido y por el secreto que nos va a regalar el zorro al despedirse de el Principito.
Aprendamos a hacer amigos de verdad, para llenar nuestra vida de sol y no olvidemos que en una relación de pareja debemos también ser amigos de verdad, ese es un sol muy especial.
Si queremos un amigo, aprendamos a "domesticar" y a "ser domesticados"...a crear vínculos de verdad.
Que encontremos nuestra rosa, nuestro aviador y nuestro zorro, para llenar la vida de sol, no solo la nuestra si no también la de los demás, para aprender a ver y conocer mejor las cosas.
domingo, 31 de enero de 2010
Hojas Especiales
Un cántico a la Amistad (el capítulo XXI de El Principito:
Crear Vínculos
El capítulo XXI de El Principito fue el capítulo que más me impacto durante mi adolescencia, pues contiene uno de los mensajes más importantes del libro.
En realidad es un capítulo muy rico para comentarlo en una sola entrada, y es por eso que he decidido comentarlo despacio tratando de no perderme lo importante. Espero escuchar a mi corazón y no perderme lo esencial.
El Principito había quedado llorando sobre la hierba en el capítulo anterior y el capitulo XXI empieza..."Entonces apareció el zorro."
Es el zorro quien inicia el dialogo y el Principito al principio no lo ve, pero una vez que lo observa siente que ese zorro tiene algo especial ("que bonito eres"). Siempre hay algo misterioso, un no sé qué que nos llama la atención en esos encuentros únicos con aquellos que van a ser importantes en nuestras vidas. Es difícil decir qué cosa es pero Saint Exupery lo plantea desde lo estético. Sin embargo recordemos que no hay nada más bello que un alma transparente, con sencillez de un niño y la fuerza de un ser maduro que sabe que su vida tiene un sentido, donde la verdad y el Amor son fuente de Paz y Alegría.
El Principito hace una pregunta "¿quién eres tu?". El zorro quien es y contesta. En esas simples lineas creo que también hay toda una lección existencial: ¿Sabemos quienes somos?
Una verdadera amistad solo puede nacer si uno sabe quien es. De lo contrario la "amistad" queda en un agradable intercambio de experiencias y emociones pero no profundiza en toda la realidad de lo que debiera ser.
Es entonces que el Principito le pide algo especial al zorro, y por un motivo especial: "Ven a jugar conmigo...¡estoy tan triste!"
Nuestros deseos nacen siempre de una necesidad, de que algo falta. El Principito está triste por lo que le acaba de suceder (descubrir que su rosa es igual a miles de otras rosas cuando ella le había dicho que era única en el mundo). Necesita estar con alguien "jugar" (los niños se acercan a otros niños a través del juego, su mundo gira alrededor del juego, fuente de alegría).
Todos necesitamos de un amigo especial, de alguien con quien "jugar" o mejor dicho de alguien que nos de alegría. Pero no es tan sencillo como le dice el zorro al Principito. El zorro "no está domesticado".
La pregunta surge: "¿Qué es domesticar?"
El zorro se da cuenta que el Principito "no es de aquí" y suelta una pregunta que creo que todos los seres humanos deberíamos hacernos de una manera consciente a cada uno de nosotros: ¿Qué es lo que buscas?
¿Sabemos qué buscamos?
El Principito busca a los hombres, busca amigos. En su encuentro con otro descubrirá más adelante que se esconde el secreto de la felicidad. Aun no lo entiende, pero la respuesta estará en lo que el está próximo a entender, en descubrir lo que es "crear vínculos".
Los hombres muchas veces pensamos que tenemos amigos, tenemos conocidos, gente cercana, pero amigos de verdad son muy difíciles de encontrar. Eso es "cosa ya olvidada". Solo si uno se deja domesticar puede nacer una amistad verdadera.
El zorro le explica al Principito lo que es crear vínculos. Todo se resume en una sola frase: "tú serás para mi único en el mundo".
Allí está el secreto de toda amistad verdadera, un amigo de verdad es único en el mundo. Y quizás extrapolando un poco en toda relación de pareja uno debería ser también único en el mundo para el otro. En una relación donde el amor es el eje de la relación el vínculo es tal que se tiene "necesidad el uno del otro". No es un poseer, es un dejar ser, un querer que el otro desarrolle toda su potencia y capacidad.
Es entonces que el Principito lo entiende..."Hay una flor...creo que me domesticado".
¿Hemos sido "domesticados" por alguien?¿Hemos "domesticado" a alguien?.
¿Somos únicos en el mundo para alguien?
Son respuestas muy personales, pero continuaremos con nuestros comentarios sobre este capítulo en las siguientes entregas de esta entrada.
Qué no seamos como los hombres que conoce el zorro, que lo único que les interesa es "criar gallinas". Aprendamos a buscar lo esencial y hacernos las preguntas correctas y crear vínculos que nos hagan mejores personas a nosotros y a los que nos rodean.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Para mis Hijos
Amigos de Verdad
Amados hijos. Hace poco les presenté a un amigo especial.
En la vida quien tiene un amigo tiene un tesoro. Pero a veces sucede que llamamos amigos simplemente a quienes tienen algunas cosas en común con nosotros. La amistad es mucho más que pasar un rato agradable, compartir una aventura, reírse juntos o conversar y compartir sobre el futuro. De hecho lo que acabo de decir suele hacerse también con un amigo de verdad, pero la amistad verdadera es mucho más que eso.
Un amigo de verdad es alguien que aunque no esté cerca físicamente, está siempre en nuestro corazón. Un amigo de verdad es alguien que va a estar con nosotros no solo en los buenos momentos sino también en los momentos tristes y difíciles. Un amigo de verdad es quien va a compartir con nosotros lo mejor que tiene. Nunca nos va a hacer daño, nunca se va a burlar de nosotros, nunca nos dejará solos y sabrá estar a nuestro lado si se lo pedimos.
Están creciendo y en su vida aparecerán muchas personas, muchos "amigos" que serán tan solo compañeros de camino. Pero también aparecerán personas especiales en quienes podrán confiar y gracias a quienes aprenderán muchas cosas buenas.
Mi amigo Pepe, a quien conocieron el otro día, compartió conmigo lo más importante: Su Fe y su Amor por el Señor. El fue un instrumento de Dios en un diferentes momentos de mi vida para que pudiese darme cuenta de que había un Camino, el Camino de Jesús. A pesar de que no nos vemos mucho (vive en otro país) lo compartido hace que sintamos como que siempre ha estado cerca. Sin duda pasamos todos un momento especial el día que nos visitó en casa.
No es fácil seguir el Camino de Jesús, el Camino del Amor. Los seres humanos siempre podemos fallar. Pero Jesús es el amigo que nunca falla, Él siempre está dispuesto a acompañarnos. Él lo dijo una vez: "No hay amor más grande que el de dar la vida por los amigos". El dio su vida por nosotros porque nos ama, porque quiere ser nuestro amigo.
Encontrarán mucha gente en su vida, muchos serán tal vez más que amigos, compañeros del camino, lo cual no quita que puedan ser también especiales. Pero ojala tengan la suerte de tener también amigos de verdad, de esos que te hacen descubrir y acercarte a Dios.
Los ama, Papá
sábado, 15 de agosto de 2009
Medico cúrate a ti mismo
Vocación, amistad y sacerdocioPatch Adams, el conocido médico de bola roja escribió alguna vez que "en el tiempo compartido esta el ingrediente clave de la amistad… La amistad es excelente medicina".
Los pacientes nos buscan para solucionar un problema, una dolencia. Pero la verdad es que las soluciones no siempre están a la mano y es entonces cuando queda el alivio (cuando se puede) y cuando siempre es necesario dar consuelo. Lo último es algo que muchas veces se olvida en la practica médica.
Nuestra vocación no debe ser una vocación fría, matemática, siempre con las respuestas correctas. Nuestra vocación nos debe acercar al ser humano, ayudados y apoyados por la ciencia, pero concientes de la gran incertidumbre que rodea a nuestra disciplina y llenos de compasión y entrega. No aceptar la incertidumbre es el error más común de los médicos y los estudiantes de medicina, y no ser compasivos ni empáticos una traición a la vocación de servicio que hemos elegido. Muchas veces nos enfocamos en el síntoma o la enfermedad y no nos damos cuenta que ese ser humano que se nos acerca busca también ser escuchado.
Hace poco un médico compartió conmigo una historia que me hizo pensar y la verdad me emocionó. Lo visito una paciente a quien ve desde hace varios años. Han compartido momentos difíciles relacionados a la salud de ella y miembros de su familia. Su paciente llegó a su oficina y el tan solo se dedicó a escuchar con el corazón. Se cruzaron miradas, sonrisas, palabras empáticas y un abrazo de despedida. La receta prescrita fue lo menos importante, pues al final las palabras de la paciente lo dijeron todo: "Gracias doctor por no solo ser mi médico, sino también un amigo y mi sacerdote."
Nuestra vocación como médicos va más allá de nuestra ciencia, de nuestra dedicación. Es un don en el cual el servicio debe estar guiado por el amor. La vocación del médico debe ser un servicio de amor donde este guíe a la ciencia y la inteligencia.
Los médicos de la antiguedad eran también sacerdotes, porque pensaban que la enfermedad estaba vinculada a lo divino. No olvidemos nuestras raíces y que nuestro trabajo sea casi un sacerdocio, un don sagrado en el cual podamos llegar al alma de nuestros pacientes para que se abran a la gracia de Dios. Es a Jesús a quien visitamos todos los días en cada uno de nuestros pacientes. Y es así porque él nos llamó primero. El que quiere por sobre todas las cosas ser nuestro amigo.
lunes, 9 de febrero de 2009
Para la Familia
Día de la Amistad, Día del Amor
Es increíble la cantidad de comercio que se mueve en torno al 14 de febrero... tarjetas, regalos, flores, cenas...tantas cosas.
La amistad y lo que se da entre las parejas de esposos y enamorados debe basarse en el Amor. En el caso de una pareja se da el amor llamado también el "eros". Pero si queremos de verdad celebrar bien ese día, no bastan las buenas intenciones, sino que es necesario entender un poco más lo que es realmente el Amor.
Creo que toda pareja de enamorados y de esposos debería leer la encíclica de SS Benedicto XVI "Dios es amor". En ella él nos recuerda que "el eros necesita disciplina y purificación para dar al hombre, no el placer de un instante, sino un modo de hacerle pregustar en cierta manera lo más alto de su existencia, esa felicidad a la que tiende todo nuestro ser...Si bien el eros inicialmente es sobre todo vehemente, ascendente —fascinación por la gran promesa de felicidad—, al aproximarse la persona al otro se planteará cada vez menos cuestiones sobre sí misma, para buscar cada vez más la felicidad del otro, se preocupará de él, se entregará y deseará « ser para » el otro."
Hay sin duda muchas cosas sobre las cuales es necesario reflexionar y trabajar. Las parejas deben entender que su relación debe "buscar la felicidad del otro". Y en ese proceso es que uno alcanza la felicidad.
"Quien quiere dar amor, debe a su vez recibirlo como don." Es una tarea que debe ser trabajada en conjunto, regando juntos, creciendo juntos, abonando juntos, podando juntos, solo así los frutos serán de lo mejor, para que Dios los pueda cosechar. Solo asi se podrá formar una familia donde se viva y se contagie a los demás el Amor.
Pero no olvidemos que las semillas vienen de Él, sin Dios es imposible amar de verdad.
Feliz día de la amistad.
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est_sp.html
Hojas Especiales
Vivir para Trabajar
El capítulo XIV de "El Principito" me trae a la mente esa realidad que vivimos muchas veces de convertir los medios en fines. La consigna es lo que manda, la consigna (que es un medio para lograr algo o cumplir con algo) se convierte en un fin en si misma. El farolero no se escapa de esa realidad y lo peor es que como el planeta da vueltas cada vez más rápido, no tiene tiempo para otra cosa que no sea el cumplir con la consigna. Cuando uno convierte medios en fines no deja entrar a mucha gente en su vida, por eso se trata de un planeta muy pequeño, "el más pequeño de todos". El Principito toma conciencia de lo absurdo de la situación, sin embargo es menos absurdo que los otros personajes que ha encontrado porque al menos tiene un sentido. "Cuando enciende su farol es igual como si hiciera nacer una estrella".
Todo trabajo que va más allá de nosotros mismos es valioso, pero el problema está cuando lo convertimos en un fin. Se trata de trabajar para vivir y no de vivir para trabajar. Estamos por encima de las consignas.
Como dice el Principito "Se ocupa de otra cosa y no de si mismo" a diferencia de los otros personajes que había conocido. Sin embargo por hacerse esclavo de la consigna, perdió la oportunidad de encontrar en el Principito un amigo. Como dice: "Es el único de quien pude haberme hecho amigo. Pero su planeta es demasiado pequeño y no hay lugar para dos".
Entendamos que las consignas son para ayudar a los hombres y no para hacerlos esclavos. Solo si lo entendemos, podremos hacer de nuestro planeta un lugar donde podamos encontrar amigos, donde podamos pasar momentos especiales con quienes están a nuestro lado.
viernes, 28 de noviembre de 2008
Meditando con Santa Teresa de Lisieux
Dejar Huella
"Some people come into our lives and quickly go. Some stay awhile and leave footprints on our hearts, and we are never, ever the same"
"Algunas personas entran en nuestras vidas y rapidamente se van. Algunas se quedan por un tiempo y dejan huellas en nuestros corazones, y nunca, pero nunca somos los mismos"
Santa Teresa de Lisieux
Nuestras vidas son una mezcla de encuentros con otras personas, con situaciones, y vamos tomando decisiones momento a momento. Cada encuentro con otro ser humano, a los ojos de Dios, es una oportunidad para dar Amor y recibir amor. No hablo del amor humano, sino del amor que solo puede venir de Dios, de ese deseo de que el otro reciba lo mejor de nosotros, y nosotros abrir nuestros corazones para descubrir también que el Señor nos habla a través de nuestros encuentros con los demás. La gran diferencia está en qué tan concientes somos de que podemos ser vehículos del amor de Dios y de que El nos habla a cada instante. Así como ha habido o hay gente especial en nuestras vidas, que han dejado profunda huella en nosotros escuchándonos, cuestionándonos, ayudándonos, transformándonos......nosotros debemos esforzarnos por ser concientes de que también podemos hacer los mismo por los demás. Se trata tan solo de compartir lo que hemos recibido del Señor. Los frutos nos dirán que vamos por buen camino. Y doy las gracias a Santa Teresa por ir dejando huella en mi corazón, huellas gracias a las cuales voy descubriendo cada día cual es el camino para llegar a Jesús. Doy también gracias a todos los que han dejado huella en mi corazón, porque han ido ablandando la tierra para dejar que el Señor siembre en mi corazón, para aprender a sembrar para el Señor en otros corazones.
viernes, 31 de octubre de 2008
Para la Familia
Como en FamiliaAcabo de regresar de un viaje (siempre es importante aprender cosas nuevas y un congreso médico te da la oportunidad de estar al día con lo último). He tenido tanto trabajo últimamente que decidí tomarme un día libre para descansar. Un gran amigo de mi hermano vive cerca de donde fue el congreso y me dio hospedaje para mi último día.
El primer detalle fue su mail: el mensaje decía “A mi hermano”. El es como otro hermano para mi hermano pues son de esos amigos de verdad que lo comparten todo. Yo me sentí algo emocionado por lo que decía el mail. Se sentía una cercanía y una acogida especiales. Me quedé el último día de mi viaje en su casa. Conocí a su familia, a su esposa, a sus hijas, además de la simpática mascota. Salimos de compras, cenamos recordando viejos tiempos …y de pronto la conversación termino en lo esencial, en lo importante, en los ideales, en los sueños…y en la fe. Esa cercanía sentida a través de sus palabras en el mail se convirtió en una cercanía aun más plena, una hermandad espiritual. Al día siguiente nos despedimos, y sé que de verdad tengo un nuevo hermano, no solo en la fe, sino que también en la esperanza y en esa unión que da el amor fraterno. Que suerte encontrar amigos así, hermanos así.
Sin duda uno se siente en familia. Aprendamos a ser hermanos de quienes están cerca nuestro, compartiendo lo importante. Sin duda el mundo sería diferente.
viernes, 17 de octubre de 2008
Hojas Especiales
Soportar dos o tres orugas
El capítulo IX de "El Principito" nos habla de cuando deja su planeta y se despide de la rosa. Al inicio del capítulo Saint Exupery nos recuerda que antes de toda partida hay que poner "en orden el planeta". Deshollinó sus dos volcanes activos y el extinguido ("uno nunca sabe lo que puede ocurrir"). Luego arrancó con un poco de melancolía los últimos brotes de baobabs. Al disponerse a cubrir la rosa con su fanal "sintió ganas de llorar". Y es que en toda despedida de alguien especial en nuestras vidas siempre hay algo de melancolía por aquello especial compartido. Las palabras de la rosa en respuesta al adiós del Principito llaman la atención por el desapego de la rosa: "He sido una tonta...Perdóname. Procura ser feliz".
¿Cuántas veces nos cuesta pedir perdón?, ¿Cuántas veces nos despedimos de personas importantes en nuestras vidas sin decir todo lo que nos gustaría? La rosa lo hace, intenta abrir su corazón: "Sí, yo te quiero...ha sido culpa mía que tu no lo sepas...Trata de ser feliz"
En esa despedida el Principito no sabe que decir, piensa en lo circunstancial ("Pero el viento..."). La rosa entonces dice algo que no puede ser más real: "Será necesario que soporte dos o tres orugas si quiero conocer las mariposas, creo que son muy hermosas".
En este mensaje se esconde el misterio de aprender a aceptar las dificultades y los momentos difíciles en nuestras vidas. Son las orugas que si sabemos aceptarlas, pueden convertirse en hermosas mariposas.
Pero como la rosa, nosotros a veces nos dejamos vencer por el orgullo...no nos gusta que nos vean llorar y apresuramos las despedidas.
Todo tiene su momento y el adiós siempre debe ser un momento especial, de desapego, de desear lo mejor para el otro, aceptando que las mariposas son hermosas pero solo la podremos ver después de haber soportado a las orugas.
viernes, 3 de octubre de 2008
Hojas Especiales
Encuentros
El capítulo VIII de "El Principito" nos relata el encuentro del Principito con su rosa. Cada uno de nosotros en alguna medida ha tenido una experiencia similar: Encontrarnos con alguien especial en nuestras vidas, alguien que nos deslumbró ("¡qué hermosa que eres!") y a quien hemos ido poco a poco conociendo. En toda relación hay fases y al inicio es común querer lucir lo mejor de uno (("no temo a los tigres") y exigir algunas cosas ("por la noche me cubrirás con un fanal"). Para luego descubrir con el tiempo que todo encuentro, cuando hay amor, nos marca para siempre, aun cuando simplemente haya servido para descubrir que somos capaces de amar. En nuestras vidas aparecerán muchas rosas, ayudandonos a comprender como cuidarlas, abonarlas, podarlas...no es fácil pues es necesario comprender bien de que se trata. Todo hasta que aparezca esa rosa que perfumará e iluminará nuestra vida para siempre. A veces somos "demasiado jóvenes para saber amarla".
viernes, 29 de agosto de 2008
Experiencias y Espiritualidad
Como si el tiempo no hubiera pasado
Estoy de viaje por trabajo, y esta vez me ha tocado regresar a un lugar que fue importante en mi vida. Si bien fueron sólo tres años los que pasé acá, fueron sin duda años decisivos en mi formación profesional y sobre todo en mi formación y desarrollo humano. Fue al final de ese periodo que conocí a mi esposa, y fueron durante esos años que tuve encuentros especiales con personas que de una u otra manera me ayudaron a crecer profesionalmente y a madurar como persona. La sensación al regresar fue tanto extraña como especial, me parecía como si nunca hubiera partido, como si siempre hubiera estado por acá una parte de mi. El mismo árbol que me regalaba sus colores con el cambio de las estaciones, el mismo edificio donde viví y pase momentos muy especiales, los mismos sonidos de hace 14 años. El tiempo pasa y quedan por acá muy pocas de las personas especiales con quienes compartí tanto entonces. Pero lo especial es que no solo me sentí en casa sino que vi con alegría como las nuevas generaciones (mis ex-alumnos) van haciendo su vida, van creando nueva vida, y lo más especial...me hicieron sentir como que el tiempo no había pasado, me siento como uno de ellos. Percibo sus dudas, sueños y esperanzas, pero sobre todo siento su cariño y afecto. Ese es uno de los misterios del amor, el sentir que el tiempo parece haberse detenido. Amor de amigos, amor de haber compartido algo especial.
viernes, 8 de agosto de 2008
Hojas Especiales
B 612, No apto para adultos
El capítulo IV de El Principito es un nuevo llamado de atención para los adultos. "A los mayores les gustan las cifras...Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo". Como el aviador, debemos aprender a ver la esencia de las cosas y "burlarnos tranquilamente de los números". Y la esencia del libro de Saint Exupery está en una de las frases de este capitulo: "Erase una vez un principito...que tenía necesidad de un amigo". "El Principito" es un libro sobre la amistad, y por eso Saint Exupery no quiere que su "libro sea tomado a la ligera" porque uno de los tesoros más grandes que puede tener uno es un amigo de verdad. Y como él recalca "no todos han tenido un amigo". Creemos muchas veces tener amigos, pero es en las dificultades, en los momentos difíciles, cuando uno descubre quienes son nuestros amigos de verdad. Aprendamos a ver un cordero a través de una caja. Aprendamos para que nuestro espíritu nunca envejezca. Así podremos ver la esencia de las cosas. Los niños se dan cuenta de quien los quiere, descubramos cual es nuestro asteroide y encontremos al Principito. Sin dudarlo es un libro no apto para adultos.
Sobre el contenido de las entradas
Entradas: Se publicará siempre que sea posible cada dos semanas
Atardeceres: Reflexiones dedicadas a mis pacientes y a toda persona que pasa por momentos difíciles. Basadas en lo que aprendo cada día de trabajo. Los colores del atardecer me recuerdan siempre que tras la noche viene siempre un nuevo día.
Experiencias y Espiritualidad: Reflexiones sobre como en la vida diaria Dios nos habla de mil y un maneras.
Para mis hijos: Breves lineas dirigidas a mis hijos y a todos los que quieren aprender.
Palabras de Vida: Reflexiones breves sobre una cita de la Biblia que me ha tocado de manera especial.
En forma alterna con:
Médico cúrate a ti mismo: Reflexiones y comentarios sobre la medicina y los médicos, tratando de humanizar la relación médico paciente, haciendo énfasis en los aspectos espirituales. Dirigida a estudiantes de medicina, médicos y otros profesionales de la salud, asi como quienes se interesen por los temas relacionados.
Para la Familia: Reflexiones sobre temas y situaciones por las que pasa toda familia.
Hojas Especiales: Comentarios e ideas sobre mis libros favoritos. Actualmente comentando "El Principito".
Meditando con Santa Teresa de Lisieux: La culpable de toda esta locura de compartir lo que uno escribe. Hace 3 años empezamos compartiendo estos mensajes con amigos cercanos y pacientes. Ahora forman parte del Blog. Citas tomadas de "Historia de un alma", la autobiografía de Santa Teresita (versión en ingles que nos regalo una gran amiga).
Un muy fuerte abrazo, con mis oraciones,
Luis Manuel
Algunos libros que recomiendo para médicos y estudiantes de Medicina
- "A Balm for Gilead: Meditations on Spirituality and the Healing Arts " por Daniel Sulmasy
- "Aequanimitas" por William Osler
- "Ciudad de la Alegría" por Dominique Lapierre
- "How Doctors Think" por Jerome Groopman
- "La Ciudadela" por A.J. Cronin
- "Medico de Cuerpos y Almas" por Taylor Caldwell
- "Mountains Beyond Mountains: The Quest of Dr. Paul Farmer, a Man Who Would Cure the World" porTracy Kidder
- "Más grandes que el Amor" por Dominique Lapierre
- "Only 10 Seconds to Care: Help and Hope for Busy Clinicians" por Wendy Schlessel Harpham
- "Osler's Bedside Library: Great Writers Who Inspired a Great Physician" por Audrey Shafer
- "Osler: Inspirations from a Great Physician" por Charles S. Bryan
- "The Healer's Calling: A Spirituality for Physicians and Other Health Care Professionals" por Daniel Sulmasy
- "The Last Half Hour of the Day: An Anthology of Stories and Essays That Have Inspired Physicians " por Christine Laine
- "The Nature of Suffering and the Goals of Medicine" por Eric Cassell
- "William Osler: A Life in Medicine" por Michael Bliss