Este Blog nació el 13 de junio del 2008, como un intento de compartir, como médico católico, ideas sobre medicina, mis libros favoritos y espiritualidad.

Publicaremos con la periodicidad que nuestro ocupado trabajo nos permita, comentarios, reflexiones e ideas relacionadas a estas áreas.

No pretendemos ser dueños de la verdad, ni tener todas las respuestas, solo compartimos lo que sentimos que es importante. Los frutos (que al final los cosecha el Señor), dependen del uso de la libertad de cada uno.

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viernes, 11 de julio de 2008

Para la Familia

Creer
EL otro día fui con mi hijo a ver Kung Fu Panda. El menor la vio con unos amigos como parte de un cumpleaños. Así que salí con Manuel Ignacio a verla. Encontré elementos muy interesantes en la película que originaron un dialogo muy interesante con mis hijos. Manuel Ignacio me preguntó "¿Está bien que el papá del Panda quiera que su hijo sea cocinero como él?
Le expliqué que a veces algunos papás que quieren mucho a sus hijos, piensan que su felicidad va a estar haciendo lo mismo que ellos o lo que ellos no pudieron hacer, pero que eso no siempre es así (como lo demuestra la película). El Panda tenía un sueño y al final lo logró porque creyó en lo que dijo la sabia tortuga. Le dije que al igual que en la película, uno en la vida debe tener sueños y esforzarse mucho para lograrlos, pero sobre todo debe escoger hacer aquello para lo cual Dios le ha dado los dones. Me puse un poco como ejemplo y le dije que a mi me gustaba la ciencia, pero también me gustaba ayudar a las personas. Si solo me hubiera gustado ayudar, no podría ser médico, pues siempre hay que estudiar mucho. La medicina es un campo donde mezclo las dos cosas, ayudar al otro y la parte científica. Le pregunté que pensaba hacer cuando el sea grande. El me contestó que aun no sabía. Yo le dije que aun era pequeño y lo que tenía que hacer era confiar en él e ir descubriendo los dones que ha recibido. Su mamá y yo lo apoyaríamos, pero al final lo importante era que descubra los talentos que Dios le ha dado.
Cuando mis hijos sean grandes quiero que sean felices. Por la fe sé que Dios debe tener un plan concreto para cada uno. Él lo sabe, son suyos, yo sólo tengo que abonar bien y regar bien, el cosechará si ellos saben ser libres de verdad, si ellos descubren que amar no es otra cosa que desarrollar los talentos que Dios nos ha dado. Como en la película (y se lo comenté a mis hijos), no es fácil, hay que entrenar bastante, hay que tener disciplina, pero sobre todo creer en lo que hemos recibido. Dios lo sabe, él cree en nosotros. Creamos también en él y veremos los mejores resultados.

viernes, 4 de julio de 2008

Experiencias y Espiritualidad

Abrir las puertas

Me gusta mucho aquella historia que habla de cuatro ciegos que se encuentran con un elefante. Uno de ellos toca la trompa y le dice al resto que se han encontrado con una serpiente. Otro le dice que eso no es cierto, se ha topado con el cuerpo y le dice a sus amigos que se han topado con una pared. El tercer ciego les dice que se han topado con una especie de sable redondo mientras toca el cuerno de marfil. Finalmente el último ciego, que es de baja estatura, les dice al resto que están todos equivocados, se han topado con un árbol, mientras palpa la pierna del animal. En la vida nos ocurre muchas veces lo mismo, cada uno ve lo que quiere ver. Vemos lo que nos conviene, lo que se adecua a nuestra visión de la vida. A veces me imagino que vivimos en una habitación sin luz, y el reto de nuestra existencia es descubrir cómo podemos abrir las cortinas, e incluso abrir la puerta y las ventanas para que entre la luz. El problema está en que tenemos miedo de lo que podamos encontrar si dejamos entrar la luz y nos acostumbramos a vivir en la penumbra. El secreto es no tener miedo y confiar en que la luz va a cambiar nuestra manera de ver las cosas. Creer en Dios es el primer paso para abrir esas cortinas, pero no basta creer, hay que darse cuenta de que Dios nos pide algo: abrir la puerta, para que él pueda entrar en nuestras vidas y podamos amar de verdad. Dios es amor y si queremos amar de verdad debemos aprender a ver, debemos abrir las puertas al Amor. No vivamos a oscuras, aprendamos a amar la luz, aprendamos a amar a Dios. Entonces veremos las cosas como realmente son. Seamos como los niños que no tienen miedo a que entre demasiada luz, seamos como los jóvenes que buscan abrir puertas, seamos adultos en no tener miedo para encontrar donde está nuestra felicidad.

Para la Familia

Adolescentes
La palabra adolescente viene de raíces latinas que hablan de hacerse adulto, de crecer. Es una etapa a veces difícil en la cual el joven es consciente de su libertad y ante el mundo que se le abre delante toma a veces decisiones que pueden no ser las correctas y que pueden afectar su vida para siempre. A modo de broma (con mucho de cierto) les cuento a mis estudiantes que para mi hay una etapa de la vida (entre los 12 y 25 años, a veces más) en la que uno piensa que tiene las 4 "I"s. Piensan que son inmortales: "¿la muerte? Para los viejos y los enfermos"; que son invencibles: "yo lo puedo todo y nada me va a pasar"; que son inmunes: "¿yo que voy a enfermar?"; y la cuarta que piensan que son "infértiles": sin comentarios, (espero que no se molesten algunos por la crudeza del término pero es real). La realidad es que tienen 3 "I"s pero son diferentes de las que ellos piensan: Son Intensos (todo lo hacen con intensidad), Imaginativos (sin duda mucha imaginación, por eso se creen las 4 primeras "I"s) y sobre todo Inmaduros. No es que los mayores lo sepamos todo o tengamos todas las respuestas (es más conozco algunos de 30 y 40 que cumplen el criterio de las 4 primeras "I"s), pero cuando uno madura, y creo que uno nunca puede decir que ya está maduro, tiene que dirigir esa intensidad hacia metas con sentido, y la imaginación debe hacerla florecer en cosas que iluminen nuestra vida y la de los demás. No es fácil crecer. Pero lo importante es nunca dejar de escuchar, de aprender y sobre todo ver las buenas huellas, ver los buenos ejemplos. Una definición de madurez que leí una vez era la que surge de la oración de la serenidad: saber cuando ser valiente, saber cuando ser paciente, y aprender de los errores de uno mismo y sobre todo de lo que vemos a nuestro alrededor. Uno debe estar lo suficiente maduro para que cuando venga el viñador, coseche la fruta y no la arroje al fuego.

Sobre el contenido de las entradas

Este Blog cuenta con 8 areas de contenidos. No pretendo que lo lean todo, pero siendo un regalo, espero que lo compartan con quien lo necesite.
Entradas: Se publicará siempre que sea posible cada dos semanas
Atardeceres: Reflexiones dedicadas a mis pacientes y a toda persona que pasa por momentos difíciles. Basadas en lo que aprendo cada día de trabajo. Los colores del atardecer me recuerdan siempre que tras la noche viene siempre un nuevo día.
Experiencias y Espiritualidad: Reflexiones sobre como en la vida diaria Dios nos habla de mil y un maneras.
Para mis hijos: Breves lineas dirigidas a mis hijos y a todos los que quieren aprender.
Palabras de Vida: Reflexiones breves sobre una cita de la Biblia que me ha tocado de manera especial.
En forma alterna con:
Médico cúrate a ti mismo: Reflexiones y comentarios sobre la medicina y los médicos, tratando de humanizar la relación médico paciente, haciendo énfasis en los aspectos espirituales. Dirigida a estudiantes de medicina, médicos y otros profesionales de la salud, asi como quienes se interesen por los temas relacionados.
Para la Familia: Reflexiones sobre temas y situaciones por las que pasa toda familia.
Hojas Especiales: Comentarios e ideas sobre mis libros favoritos. Actualmente comentando "El Principito".
Meditando con Santa Teresa de Lisieux: La culpable de toda esta locura de compartir lo que uno escribe. Hace 3 años empezamos compartiendo estos mensajes con amigos cercanos y pacientes. Ahora forman parte del Blog. Citas tomadas de "Historia de un alma", la autobiografía de Santa Teresita (versión en ingles que nos regalo una gran amiga).

Un muy fuerte abrazo, con mis oraciones,

Luis Manuel

Algunos libros que recomiendo para médicos y estudiantes de Medicina

  • "A Balm for Gilead: Meditations on Spirituality and the Healing Arts " por Daniel Sulmasy
  • "Aequanimitas" por William Osler
  • "Ciudad de la Alegría" por Dominique Lapierre
  • "How Doctors Think" por Jerome Groopman
  • "La Ciudadela" por A.J. Cronin
  • "Medico de Cuerpos y Almas" por Taylor Caldwell
  • "Mountains Beyond Mountains: The Quest of Dr. Paul Farmer, a Man Who Would Cure the World" porTracy Kidder
  • "Más grandes que el Amor" por Dominique Lapierre
  • "Only 10 Seconds to Care: Help and Hope for Busy Clinicians" por Wendy Schlessel Harpham
  • "Osler's Bedside Library: Great Writers Who Inspired a Great Physician" por Audrey Shafer
  • "Osler: Inspirations from a Great Physician" por Charles S. Bryan
  • "The Healer's Calling: A Spirituality for Physicians and Other Health Care Professionals" por Daniel Sulmasy
  • "The Last Half Hour of the Day: An Anthology of Stories and Essays That Have Inspired Physicians " por Christine Laine
  • "The Nature of Suffering and the Goals of Medicine" por Eric Cassell
  • "William Osler: A Life in Medicine" por Michael Bliss

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