Este Blog nació el 13 de junio del 2008, como un intento de compartir, como médico católico, ideas sobre medicina, mis libros favoritos y espiritualidad.

Publicaremos con la periodicidad que nuestro ocupado trabajo nos permita, comentarios, reflexiones e ideas relacionadas a estas áreas.

No pretendemos ser dueños de la verdad, ni tener todas las respuestas, solo compartimos lo que sentimos que es importante. Los frutos (que al final los cosecha el Señor), dependen del uso de la libertad de cada uno.

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lunes, 31 de agosto de 2009

Para mis Hijos

Lejos de casa
Hace unos días uno de ustedes tuvo por primera vez la experiencia de estar lejos de casa por varios días. Fue una actividad del colegio, y estuvo 3 días ausente.
Fue toda una experiencia tener que dormir en una carpa, comer alimentos algo diferentes a los de casa y convivir con los amigos lejos de la familia.
Una primera vez siempre es algo difícil, especialmente por la preocupación si es que uno podrá adaptarse a a las nuevas experiencias. Pero los seres humanos usualmente son capaces de adaptarse (es parte de crecer y madurar), y ese adaptarse hace que uno aprenda cosas nuevas, que uno vea las cosas de una manera diferente, que uno encuentre nuevos amigos y que descubra que muchas experiencias nuevas pueden ser provechosas.
Dormir lejos del calor físico y el cariño del hogar no es tan fácil a veces, pero en la vida conforme uno va creciendo son muchas las veces que uno tendrá que alejarse de casa. Al final uno encuentra su propio camino y partirá ha construir su futuro. Lo importante es saber adaptarse, tener la apertura de mente para aprender de las nuevas situaciones, la generosidad para encontrar nuevos amigos, la espontaneidad para disfrutar de aquellas experiencias que nos ayudaran a ser mejores personas y la madurez para saber escoger los caminos correctos. Lejos de casa uno debe siempre recordar que se les aparecerán nuevas puertas y caminos, algunos peligrosos y engañosos; otros buenos y necesarios para aprender a madurar.
Lejos de casa nunca estarán solos, pues el amor de papá y mamá los acompañara siempre, e iluminados por el Amor de Dios sabrán tomar siempre las mejores decisiones.
Los ama,
Papá

Palabras de Vida

Para dar Frutos

"No hay árbol bueno que dé frutos malos, ni árbol malo que dé frutos buenos: Cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas. El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en el corazón."
Lucas 6, 43-45.

EL mensaje de hoy en su simpleza esconde el misterio de la libertad. La naturaleza no tiene opción, la zarza dará espinas, el rosal rosas. El hombre, creado a imagen y semejanza de Dios tiene el regalo de la libertad. Y es en el uso de nuestra libertad que escogemos ser zarzas o higueras. Lo maravilloso del amor de Dios es que mientras tengamos vida, nunca es tarde para decidir dar frutos que valgan la pena. Todos somos diferentes y a cada uno nos toca descubrir que frutos debemos dar. Esto será posible en la medida en que descubramos ese "tesoro de bondad" que Dios ha sembrado en cada corazón. Para dar frutos debemos descubrir la semilla que el Señor nos ha dado, para cuidarla, regarla, abonarla, podarla y dar frutos. Una cosa más es importante: entender bien que es él quien cosecha, no nosotros. EL compartirá la cosecha con nosotros cuando él crea que es el mejor momento. Seamos árboles buenos, saquemos la bondad que Dios ha sembrado en nuestro corazón.

sábado, 15 de agosto de 2009

Hojas Especiales

Cuestión de perspectiva
En este corto capítulo XIX de "El Principito" creo que hay varias ideas sobre las cuales reflexionar.

La primera es la de escalar las montañas que aparezcan en nuestro camino. Todos en nuestra vida tenemos sueños, planes, proyectos, y cada uno de ellos en cierta medida implica el escalar una alta montaña. Ante cada etapa de nuestra vida se abren nuevos retos...nuevas montañas que escalar, algunas más altas según se vaya venciendo las anteriores. El llegar a la cima, como piensa el Principito le va a permitir "ver todo el planeta y a todos los hombres". Pero así como él no alcanza ver más que "algunas puntas de rocas", a veces nos pasa lo mismo.

Es cuestión de perspectiva, de saber cuales son las montañas que uno debe realmente escalar. Se trata primero de llegar a la cima de nuestra conciencia de que somos seres únicos e irrepetibles y entender que no estamos solos para poder ver todo lo que realmente está a nuestro alrededor. No basta subir a la cima de una alta montaña para ver todo lo que nos gustaría...el problema está en subir la montaña correcta y el recordar que lo que vemos desde nuestra perspectiva puede a veces opacar lo que existe en realidad.
Si subimos la montaña equivocada es posible que solo nos conteste el eco como le sucedió al Principito.

Nuestro amigo anda en una búsqueda, y piensa que no es el eco sino los hombres quienes le han respondido. Allí entra otro elemento interesante de este capitulo: una de las preguntas filosóficas más clásicas y esenciales ¿Quién eres tú? El eco responde tres veces con la misma pregunta.
Es una pregunta que pocos se hacen en realidad y menos aun llegan a responderse. Si todos lo hiciesen, nuestro mundo sería diferente. Solo quien sabe quién es puede encontrar el verdadero camino hacia la felicidad. El resto puede sentirse feliz por momentos, pero no llega a entender el verdadero sentido de su existencia.

EL principito le responde al eco con una petición y una afirmación sobre su realidad: "Sed mis amigos, estoy solo".
El eco responde "estoy solo...estoy solo...estoy solo". ¿Qué tan solos estamos en medio del bullicio de nuestra existencia? ¿Sabemos quienes somos? ¿Adonde vamos?

Como muchos de nosotros, el Principito busca sus respuestas, busca una explicación para lo que acaba de vivir, pero una explicación desde su perspectiva. La tierra es un "planeta raro"..."seco, puntiagudo y salado". Luego nos regala otra frase que aunque parte desde una perspectiva equivocada basada en una experiencia limitada (desde la cima de la montaña), esconde una gran verdad: "los hombres carecen de imaginación".

Es cierto, muchas veces carecemos de imaginación y es esa falta de imaginación la que nos impide ponernos en una perspectiva diferente a la nuestra y ser más comprensivos con el resto y con la realidad que nos rodea. Pensamos que lo que sucede a nuestro alrededor es la única realidad que existe. A veces no hacemos "mas que repetir lo que se" nos dice.

Olvidamos que existen flores... que existen personas a nuestro alrededor que son verdaderos amigos, verdaderos tesoros.

Subamos a la cima de nuestra montaña interior y respondamos a las preguntas esenciales. Entonces descubriremos que no estamos solos y que hay un camino que recorrer y otras cimas que alcanzar. Entonces descubriremos el secreto de la rosa.

martes, 31 de marzo de 2009

Experiencias y Espiritualidad

Goles

Sin duda hubo mucha emoción los días previos al partido de fútbol entre la selección Peruana y el equipo Chileno. Era nuestra ultima esperanza, poder ganar jugando en casa y tener aun la esperanza de llegar al mundial.
Para ganar un partido no bastan los buenos jugadores. No bastan las ganas. Un partido es siempre un reto, como lo es todo proyecto en la vida. Hay cosas que dependen de nosotros (haber entrenado bien, jugar en equipo, aplicar una estrategia de juego que se aproveche de las debilidades del adversario y canalice adecuadamente nuestras fortalezas). Si no se trabaja en equipo no sirve de nada tener buenos jugadores. Si no se tiene una estrategia adecuada diseñada para cada partido (dependiendo de quien es el adversario) es muy difícil tener buenos resultados.
Hay cosas que no dependen del equipo que juega el partido, el equipo adversario tiene su propia dinámica y un buen entrenador sabe que cada partido es diferente. No solo es el equipo, es la cancha, es el ambiente alrededor (una buena barra puede marcar en ocasiones la diferencia).
La vida es como el fútbol, hay que tomarla en serio, hay que tener un buen equipo, hay que entrenar bien y tener planes concretos para ganar los partidos que la vida nos ponga delante. Que los goles que hagamos a lo largo de nuestro vida nos conduzcan a recibir la copa más importante. La de nuestra felicidad. Ello implica por supuesto entender y aceptar que a veces nos tocara "perder". Debe ser para aprender. El fútbol sin duda puede enseñarnos mucho si queremos entender bien de que se trata.

lunes, 30 de marzo de 2009

Para mis Hijos

Un tiempo para reír, un tiempo para callar

Hijos mios, el otro día nos divertimos mucho contando chistes. Reírnos es muy importante y los buenos chistes nos alegran y hacen sonreír. Pero así como hay buenos chistes, a veces la gente inventa chistes que no son apropiados o que pueden burlarse o insultar a alguien. Algo de lo cual hemos conversado muchas veces es aquello de "no hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti". Si quieren ser respetados, ustedes deben de respetar a los demás. Es cierto siempre hay gente que no ha sido bien educada y algunos niños y niñas actúan sin respetar a los demás, diciendo o haciendo cosas que pueden herir los sentimientos de otros. Los seres humanos tenemos libertad y a veces esa libertad (que no es igual a hacer lo que me da la gana) se utiliza mal, faltando el respeto a los demás. Hay chistes que pueden insultar, y esos aunque nos puedan hacer reír un poco, no son apropiados para contar. A veces hay que aprender a guardar silencio. Hay un tiempo para reír con simpáticos chistes y un tiempo para callar cuando podemos herir los sentimientos o burlarnos de otros.
Los ama,
Papá

Palabras de Vida

Para Maravillarnos

"La vida del hombre es como hierba; brota como una flor silvestre: tan pronto azota el viento, deja de existir, y nadie vuelve a saber de ella. Pero el amor del Señor es eterno para aquellos que lo honran; su justicia es infinita por todas las generaciones, para los que cumplen con su alianza y no se olvidan de obedecer sus mandatos."
Salmo 103, 15-18
La lectura completa del Salmo 103 y el que le sigue el 104 son para maravillarse: son un canto de Bendiciones y de alabanza a Dios y a toda su creación. En los versículos escogidos para la reflexión de hoy dos cosas que debemos de recordar siempre. La primera lo que es la vida del hombre, tan aparentemente insignificante como "hierba" que puede dejar de existir ante el soplo del viento. Y lo segundo, que le da sentido a la existencia del hombre: El amor de Dios, el cual "es eterno para aquellos que lo honran", para quienes "Cumplen con su alianza". Los hombres debemos de aprender a maravillarnos ante toda la creación y solo entonces seremos capaces de entender que nuestras vidas cobran sentido y trascienden en el momento en que empezamos a vivir la voluntad de Dios actuando en armonía con la creación: honrándolo, cumpliendo con su alianza y obedeciendo sus mandatos. Se trata de descubrir que todos podemos dar frutos para que el Señor coseche, cada quien desde donde le toca. Se trata de no ser hierba sino ser flor, ser árbol, ser semilla para que el amor de Dios germine en otras almas. Aprendamos a maravillarnos para descubrir como el Señor nos habla de su amor en toda la creación. No es fácil, pero es el camino al cual todos estamos invitados.

lunes, 23 de febrero de 2009

Hojas Especiales

Entender la Geografia

El capítulo XV de "El Principito" nos narra el encuentro entre el Geógrafo y nuestro querido personaje. Es un capítulo importante pues es el Geógrafo quien le recomienda al Principito que visite la Tierra. Pero es un capítulo que a mi me recuerda a esas personas que creen que lo saben todo y que piensan que no se equivocan. Es más muchas veces estas personas son como el Geógrafo en que no arriesgan nada, todo se basa en su conocimiento, pero la sabiduría y el conocimiento no son los mismo. La experiencia de entender y "saborear" el conocimiento es sabiduría, pero tratar de capturar lo que percibimos, lo que está a nuestro alrededor es conocimiento. El Geógrafo conoce todo sobre lo que le han contado y demostrado con pruebas. Pero no lo entiende. Por eso solo conoce, no llega a ser un sabio (aunque él piensa que lo es). Ve solo lo que está ligado a su ciencia y no ve más allá, por eso no entiende como una flor, que es algo "efímero" puede ser importante. Para el Principito es "lo más bonito", pero para el Geógrafo no tiene importancia.
En la vida hay muchas personas así, incluso nosotros a veces somos un poco como el Geógrafo, que no queremos entender realidades fuera de nuestra "Geografía". Se piensa en "cosas eternas", pero uno se olvida que en lo simple está muchas veces lo importante...lo esencial es lo que no se ve.
El tener conocimiento deslumbra, así lo sintió el Principito al conocer al Geógrafo, "tiene un oficio" pensó. Pero después de unas cuantas preguntas se da cuenta que no conoce siquiera el planeta donde vive.
Sin embargo todo encuentro con otro ser humano es una oportunidad de compartir, no importa cuan diferentes seamos. El Geógrafo le da al Principito el consejo que cambiará su vida: Visitar la tierra.
No basta conocer, hay que entender, hay que cultivar la sabiduría. Que lo que se ve y lo que "es eterno" no nos deslumbre. Que sepamos entender que en lo aparentemente efímero puede esconderse la felicidad. No es la rosa como objeto lo que extraña el Principito, es el vínculo que existe entre ambos. Todos somos efímeros, pero hay vínculos que nos hacen intuir sobre la verdadera eternidad. Aprendamos a entender la diferencia y partamos con el Principito hacia la Tierra, para descubrir y entender cuan importante es "crear vínculos", cuan importante es ser "domesticado".

lunes, 16 de febrero de 2009

Para mis Hijos

Paciencia

Queridos hijos, el otro día nos toco hacer una cola y conversamos sobre lo importante de saber esperar, de tener paciencia.
En la época en la que les ha tocado crecer se vive muy rápido, todo cambia, la tecnología, los avances científicos, la globalización. Y la mayoría de personas (incluso los niños) quieren todo rápido.
En la vida hay cosas que toman su tiempo, su mamá y yo tuvimos que esperar 9 meses para poder abrazarlos y besarlos. Para poder entrar al colegio tuvieron que crecer y madurar un poco. Para aprender a multiplicar tuvieron primero que aprender a sumar.
Para aprender bien las cosas es necesario tener paciencia y saber esperar. Es cierto hay cosas que son inmediatas, pero otras toman tiempo.
A nadie le gusta hacer colas, pero creo que sirve como una oportunidad para recordar que en la vida para algunas cosas debemos aprender a ser pacientes.
Una manzana es una fruta deliciosa, pero hay que saber esperar a que esté madura para poder disfrutar mejor de su sabor. Aun son pequeños para tomar vino, pero un buen vino debe esperar el tiempo adecuado para estar listo para regalar a quien lo tome su mejor sabor. Mucha gente no sabe esperar y piensa que más temprano es mejor. No saben lo que se pierden y lo malo es que se acostumbran a la sensación de lo inmediato, sin llegar a disfrutar el sabor de aquello por lo que valió la pena esperar.

lunes, 9 de febrero de 2009

Hojas Especiales

Vivir para Trabajar

El capítulo XIV de "El Principito" me trae a la mente esa realidad que vivimos muchas veces de convertir los medios en fines. La consigna es lo que manda, la consigna (que es un medio para lograr algo o cumplir con algo) se convierte en un fin en si misma. El farolero no se escapa de esa realidad y lo peor es que como el planeta da vueltas cada vez más rápido, no tiene tiempo para otra cosa que no sea el cumplir con la consigna. Cuando uno convierte medios en fines no deja entrar a mucha gente en su vida, por eso se trata de un planeta muy pequeño, "el más pequeño de todos". El Principito toma conciencia de lo absurdo de la situación, sin embargo es menos absurdo que los otros personajes que ha encontrado porque al menos tiene un sentido. "Cuando enciende su farol es igual como si hiciera nacer una estrella".
Todo trabajo que va más allá de nosotros mismos es valioso, pero el problema está cuando lo convertimos en un fin. Se trata de trabajar para vivir y no de vivir para trabajar. Estamos por encima de las consignas.
Como dice el Principito "Se ocupa de otra cosa y no de si mismo" a diferencia de los otros personajes que había conocido. Sin embargo por hacerse esclavo de la consigna, perdió la oportunidad de encontrar en el Principito un amigo. Como dice: "Es el único de quien pude haberme hecho amigo. Pero su planeta es demasiado pequeño y no hay lugar para dos".
Entendamos que las consignas son para ayudar a los hombres y no para hacerlos esclavos. Solo si lo entendemos, podremos hacer de nuestro planeta un lugar donde podamos encontrar amigos, donde podamos pasar momentos especiales con quienes están a nuestro lado.

lunes, 26 de enero de 2009

Hojas Especiales

"No me entretengo en tonterias"

Continuamos hoy con nuestros comentarios reflexivos sobre uno de mis libros favoritos, "El Principito".
El capitulo XIII nos relata el encuentro del Principito con el hombre de negocios.
Este personaje se define a si mismo como "un hombre serio" que no se entretiene en tonterías y que "ha trabajado tanto". Como este mismo personaje nos cuenta solo ha sido interrumpido en su trabajo tres veces: "por un abejorro", por una "crisis de reumatismo" y la tercera vez por el encuentro con el Principito.
Es un hombre serio que no tiene "tiempo de desvariar" y que se ocupa de poseer estrellas "para ser rico" y "comprar más estrellas".
Como muy bien dice el Principito "razona poco más o menos como mi borracho". El pensamiento circular de convertir los medios en fines. Así no se llega a ninguna parte.
El Principito es claro cuando le dice que las posesiones que él tiene si son importantes, su flor y sus volcanes. Hay un sentido en el poseerlas y es que hay una relación de necesidad y utilidad entre él y su rosa y sus volcanes. Muy por el contrario, como le dice el Principito al hombre de negocios: "tú no eres nada para tus estrellas". El hombre de negocios no encuentra respuesta y el Principito se marcha del planeta.
¿Cuántas veces los adultos convertimos medios en fines? Nuestro trabajo, lo que hacemos (que debe ser un medio para vivir, para servir a los demás, para desarrollar los talentos que hemos recibido) se convierte en un fin. Nos ocupamos tanto que no tenemos tiempo para darnos cuenta que en la vida de cada uno de nosotros aparecen rosas que cuidar y volcanes que deshollinar. En lugar de ello nos preocupamos más de juntar estrellas, de disfrazarnos de las apariencias (que brillan como las estrellas). Felizmente ocurren a veces circunstancias que nos tratan de hacer ver que la vida es más que eso, "abejorros" o "crisis de reumatismo". Pero no es suficiente. Solemos no "entretenernos en tonterías" y seguimos adelante.
Aprendamos a no convertir los medios en fines, en lugar de vivir para trabajar, aprendamos a trabajar para vivir, para poder encontrar aquellas "flores" que la vida nos pone delante para regarlas y cuidarlas. Aprendamos a deshollinar volcanes para que no exploten, aprendamos a ser útiles para los demás.
Reconozcamos que una de las tontería más grandes de los adultos es la de creer que debemos ser un "hombre serio". No podemos ser serios cuando en realidad muchas veces no sabemos a donde vamos, cuando convertimos lo medios en fines por no tener claro el fin de nuestra existencia. Como dice el Principito "con sencillez" al final del capitulo XIII, "las personas mayores, decididamente son extraordinarias", el problema es que no nos damos cuenta de en que consiste el ser extraordinarios. Se trata de encontrar el verdadero sentido de nuestra existencia. Los seres extraordinarios son aquellos que toman conciencia de que hay un camino que seguir, una meta a la cual llegar, un ideal por el cual vivir. La semilla está en todos, es cuestión de darnos cuenta.

lunes, 19 de enero de 2009

Atardeceres


El poder de la felicidad

Hace unas semanas revista médica inglesa (British Medical Journal-BMJ) publicó en su portada una imagen que estoy seguro sorprendió a mucha gente.
Siempre les he dicho a mis pacientes que el secreto de la felicidad se esconde en el Humor y el Amor. Amor que nos haga felices y plenos y que nos estimule a ser mejores personas y compartir lo bueno que tenemos con los demás. Humor que nos anime cuando las cosas no salen como esperamos. Si están los dos, todo se lleva mejor.
Pues sucede que la ciencia médica ahora es cada vez más conciente de esto. Nuestra salud está en función de nuestra felicidad y esta en relación a nuestro entorno. El ánimo de una persona va a influir en el ánimo de otros, y un entorno favorable va a poder predecir que personas van a ser más felices en los años venideros así como influir en su salud. Estudios han encontrado que la felicidad se asocia a una menor mortalidad y que un ambiente social adecuado va a influir en el resto, pudiéndose “contagiar” la alegría.
Creo que no podemos ser absolutos y el termino felicidad debe ser tomado con cuidado (es muy diferente sentirse feliz que ser feliz). Pero si esa felicidad se basa en una vida con sentido, donde ponemos nuestras fuerzas al servicio de algo más grande que nosotros mismos, entonces las sonrisas que regalemos al resto serán autenticas, no basadas en aquello placentero y transitorio, sino en aquello que nos trasciende, que va más allá. Esa felicidad es la que debemos buscar, aquella que hace más llevadera una enfermedad, aquella que sabe que siempre hay esperanza, aquella que si se puede contagiar al resto y que da salud al espíritu.

El resto vendrá por añadidura.

Experiencias y Espiritualidad

Algún día
Hace unos días conversaba con una alumna de último año de medicina y con algo de tristeza notaba algo que veo cada vez con más frecuencia. No importa el hoy sino lo que pasará mañana. Relativizamos todo, no queremos comprometernos y por lo tanto huimos de las definiciones, de lo que nos puede comprometer. Más fácil es relativizar las cosas y decir “algún día”…“puede ser”. Ni blanco ni negro y nos conformamos con un gris que se repite en diferentes dimensiones de nuestra existencia. O estudias o no estudias, no estudias a medias, o aprendes o no aprendes. La idea de “mañana lo lograré” se usa mucho para justificar la ineptitud, la comodidad o la indiferencia, cuando es un recuerdo para ver las cosas con esperanza. Pero si no definimos las cosas nunca vamos a empezar.
El mañana depende de lo que haga hoy, pero el hoy lleva en si las semillas del ayer. Si no regué, si no aboné de nada me sirven mis buenas intenciones para que puedan haber buenos frutos. El ayer fue entonces un hoy a veces desperdiciado, y el mañana será entonces un hoy que lleva las raíces de lo que ya vivimos. Sin buenas raíces es muy difícil dar buenos frutos. Si relativizamos todo, al final nunca avanzaremos hacia ningún lado: seremos como un pluma que se lleva el viento, como un pedazo de espuma que flota en el mar. Recordemos que tenemos alas, que tenemos una nave con la cual cruzar el mar. No lo olvidemos. Hay un camino que encontrar, no se trata de caminar sin rumbo. Y de lo que haga hoy dependerá mi futuro, que no sea “algún día” que empiece hoy.

martes, 6 de enero de 2009

Para la Familia

Cuestión de perspectiva
Uno siempre ve con esperanza el año que empieza, pero creo que olvidamos algo simple. Es cuestión de perspectiva, un año toma su tiempo en pasar, y nos permite ver cambios, hacer planes, proyectos. Sin embargo si somos realistas cuantas veces nuestros propósitos de año nuevo no duran más que unas pocas semanas o meses en el mejor de los casos y caemos nuevamente en la rutina del día a día.
Allí está el problema, ponemos toda la esperanza en “año que viene” y nos olvidamos que en realidad es cada día que pasa el que debemos ver con esperanza. Cada día que vivimos independientemente de lo que hagamos (trabajar, descansar, reír, llorar) debe ser visto con esperanza...mañana será otro día y puede ser mejor.
Veamos con esperanza cada día que llega a nuestra vida. Y busquemos en ese día vivir momentos de calidad con quienes están cerca a nosotros, con nuestras familias, con nuestros amigos. No se trata de hacer una gran celebración, se trata de vivir con la alegría que nace de la esperanza de saber que uno siempre puede dar un poco más y que los obstáculos son al final oportunidades y lecciones. Es cuestión de perspectiva, un año son 365 días, vivamos cada día con intensidad y gratitud, con humildad y madurez. Cada día es en si mismo un regalo, aunque la noche pueda ser larga, al final siempre habrá un nuevo día.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Atardeceres

Saber partir
Cuando uno va a estudiar una carrera se prepara bien para el examen de ingreso.
Cuando uno va a tomar una decisión importante en la vida lo piensa bien, pone las opciones en la balanza y trata de decidir con objetividad y perspectiva.
Cuando uno va a hacer un viaje prepara bien su equipaje.
Planeamos muchas cosas. Sin embargo para la única realidad cierta en la vida de todo ser humano no nos preparamos. El miedo a la muerte, a lo desconocido crea angustia y miedo en algunos. Sin embargo cuando hay fe, la muerte no es el fin, cuando hay esperanza la muerte es el principio de la eternidad.
Prepararse para la muerte no significa no tener miedo a morir, significa vivir una vida plena de tal manera que si nos toca partir, estaremos con la conciencia tranquila de haber cumplido con nuestro deber. La vida de cada ser humano dura el tiempo que Dios considera suficiente para haber cumplido lo que él espera de nosotros.
Vivamos cada día de nuestras vidas de la mejor manera, que nuestros planes para el futuro no nos impidan vivir a plenitud nuestro presente y que lo que hemos vivido, lo pasado, no nos corte las alas para volar hacía el futuro. Hoy se vuela hacía el futuro, al final siempre llegará el momento del partir hacía la eternidad.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Médico cúrate a ti mismo

Medio y no Fin
Me apasiona mi carrera, me encanta mi trabajo, me fascina enseñar. Pero mi vocación es un medio para servir a los demás, un medio para convertirme en un mejor ser humano, un medio para encontrar en el otro (mi paciente) a mi Señor, un medio para ganarme el pan y poder dar a mi familia lo que es justo y necesario, un medio para desarrollar mis talentos a nivel humano e intelectual... Podría seguir pero algo que toda persona debe tener claro es que un medio es algo que puede cambiar de un momento a otro. Lo que no debe cambiar es el fin. El fin es nuestra felicidad y ella está en vivir el amor. Para ser feliz no necesito ser médico. Puedo servir a los demás sin ser médico, puedo ser mejor persona sin ser médico, puedo encontrar a Dios en el otro sin ser médico, puedo dar a mi familia lo justo y necesario sin ser médico.
Hagamos lo que hagamos de nuestras vidas es esencial tener claras nuestras metas y no confundir medios con fines. Todos ansiamos ser felices, y la felicidad está en el amor. En aprender a amar como Dios nos ama (para quienes tenemos fe), en aprender a dar sin esperar nada a cambio.
Ojala mis alumnos de medicina que lean estas lineas tomen conciencia de esto. Su carrera es un medio no un fin. Al final se trata de siempre estar listo para aprender, pues tanto aprender como enseñar pueden ser también una forma de amar.

Hojas Especiales

Los verdaderos aplausos

El segundo planeta al cual llega el Principito está habitado por un vanidoso para quien el Principito es un admirador más. Cuanto nos gustan los aplausos, y cuantas cosas hacemos a veces para recibirlos. Al comienzo uno cae en el juego, pero a la larga la vanidad no conduce a nada...como le dice el Principito "pero tú estas solo en tu planeta". Y esa frase es cierta. La vanidad hace que uno se aparte del resto, que uno no vea más que su propio yo y se olvide del otro. Para el vanidoso, el otro es importante en cuanto satisfaga una necesidad (la del aplauso, el reconocimiento, la admiración). Como bien dice el Principito al poco rato: "¡Bueno!, Te admiro...pero ¿para qué te sirve?". No sirve para nada más que para llenar el ego y vaciar el alma.
Somos extraños los seres humanos. Nos olvidamos que una hermosa casa de nada sirve si no tiene buenos cimientos, y que esos cimientos no se ven. Los halagos, la admiración, los aplausos de nada sirven si se convierten en un fin. Los grandes personajes de la humanidad nunca hicieron las cosas pensando en los aplausos o la admiración que recibirían. Hicieron las cosas porque era su deber y el resto vino por añadidura.
Aprendamos a cumplir bien nuestro deber sin esperar nada, aprendamos a ser un ejemplo para los demás en lo que nos toca a cada uno. Los mejores aplausos no son los que se buscan, sino los que nacen de motivar al resto a seguir un buen ejemplo. Esos son los aplausos que solo el alma escucha y de los que Dios guarda la cuenta.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Para la Familia

Tiempo para compartir
En el mundo de hoy es a veces difícil encontrar espacios para lo que uno realmente desea. Las ocupaciones, el trabajo, lo circunstancial nos aleja muchas veces de esos espacios que nos acercan a quienes más amamos. No solo de nuestros hijos, sino también en ocasiones de nuestros padres y hermanos. En los países industrializados es incluso peor, pues hay mucha más movilidad, hijos que viven en diferentes lugares, familias separadas por las responsabilidades o las oportunidades de trabajo. Cuantas veces veo padres de familia que me dicen que sus hijos crecieron tan rápido que cuando se dieron cuenta ya estaban partiendo al extranjero en busca de nuevas oportunidades. Felizmente ahora con la revolución en las telecomunicaciones (internet y mail, video chat) es más fácil comunicarse. Pero con todo esto ¿Realmente nos comunicamos? ¿Compartimos lo esencial o lo circunstancial? Vivimos muy aprisa y lo esencial requiere tiempo. Creemos esos espacios. Que no nos suceda que cuando "tengamos tiempo" ya sea demasiado tarde.
Mis padres han sabido fomentar esos espacios, cenamos todos los martes y almorzamos todos los sábados con mis hermanos y mis padres. Mi hermana que vive fuera nos llama por teléfono cuando puede a esas horas. Es un inicio, pero voy descubriendo que nunca es bastante. La familia, para algunos relativizada y satanizada en este mundo "Moderno", es la primera escuela. Busquemos esos espacios para compartir, no solo lo circunstancial y sino sobre todo lo esencial. EL tiempo no se detiene, nosotros si podemos hacerlo, aunque sea unas pocas horas a la semana para compartir con quienes están cerca a nosotros.
Es cuestión de voluntad...y de querer amar.

Hojas Especiales

Ser Rey de nuestro asteroide
A veces nos creemos los reyes de nuestra existencia. Y ese sentido de "realeza" es tan grande, que no dejamos lugar para otros, como ocurre con el Rey del capítulo X de "El Principito". El "manto de armiño" ocupa tanto espacio que no dejamos que otros entren en nuestro planeta. Cuando existe ese sentimiento de "rey" uno cree estar por encima de los demás y piensa que es su voluntad la única que cuenta, tratando de justificar lo que se hace bajo la premisa que uno es el rey, y es quien tiene la última palabra. Esto queda claramente graficado cuando al partir del planeta, el rey nombra al Principito su embajador.
Pero con este personaje Saint Exupery también nos habla de grandes verdades: "Sólo hay que pedir a uno, lo que cada uno puede dar" y "Te juzgarás a ti mismo...es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a si mismo que juzgar a los otros. Si consigues juzgarte correctamente es que eres un verdadero sabio".
"Las personas mayores son muy extrañas" se dice a si mismo el Principito. Los adultos desean ser reyes para ser servidos, se olvidan que un buen rey está para servir. Seamos los verdaderos reyes de nuestro asteroide ( que es pequeño comparado con un verdadero planeta) y recordemos que para ser sabios, debemos saber quienes somos, que tenemos, adonde vamos; aprendiendo a dar lo que nos toca.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Para mis Hijos

Todo tiene su momento

Hijos mios, en los últimos días a raíz de la primera comunión de Manuel Ignacio, he notado en ti Mateo ciertos celos. Te molestó un poco el no poder comulgar como tu hermano junto a mamá y papá. En la vida (y lo van a ver cada vez más conforme vayan creciendo) hay etapas que no se pueden saltar. Aun son pequeños y hay cosas que no pueden hacer. Así como para multiplicar hay que aprender a sumar, para recibir la comunión hay que estar bien preparado y creo que a los 9 años uno está más preparado que a los ocho. Todo tiene su momento. Y es cierto el hermano mayor tendrá ciertas ventajas, pero el ser el hermano menor también tendrá ventajas. Lo conversamos anoche: el mayor tendrá ciertas cosas antes que el menor, pero el menor podrá disfrutar algunas cosas mejor, gracias a la experiencia del mayor. Como tu me lo dijiste Mateo, tuviste la suerte de nacer y tener inmediatamente alguien con quien jugar, mientras tu hermano tuvo que esperar un año y un poco más. Paciencia hijos mios, la semilla para convertirse en un árbol y dar frutos debe esperar...todo tiene su momento menos una cosa: El amar. Siempre es tiempo para dar amor. Los ama,
Papá

viernes, 31 de octubre de 2008

Meditando con Santa Teresa de Lisieux

Percepciones
"O my God, You have surpassed all my expectations."
"Oh mi Dios, Tú has sobrepasado todas mis expectativas".
Santa Teresita de Lisieux

Son los santos como Santa Teresita quienes llegan a ver mucho más de lo que nosotros usualmente vemos. Estamos ciegos debido a nuestro egoísmo, nuestros apegos, nuestra comodidad, nuestro desorden. Vemos sólo lo que queremos ver. Se trata de ser como niños y recobrar la capacidad de maravillarnos que nos regaló el Señor al crearnos a Su imagen y semejanza. Se trata de percibir lo que debemos. Pero ello no viene gratis, es un proceso que debemos lograr. Es un proceso que empieza con ser humildes y entender que solos nada somos y que necesitamos de Dios. Los dones que Él nos ha dado nada valen si no los cargamos de Su palabra (en los evangelios), de Su presencia (en los sacramentos), de lo que nos quiere decir (en la oración), en resumidas cuentas de Su Amor. Esa percepción de Dios depende de nosotros, de cultivar nuestro espíritu, de respetar nuestro cuerpo. Solo así podremos sentir a Dios como lo siente Santa Teresita: sentir que Él es todo, que sobrepasa todas nuestras expectativas.

Sobre el contenido de las entradas

Este Blog cuenta con 8 areas de contenidos. No pretendo que lo lean todo, pero siendo un regalo, espero que lo compartan con quien lo necesite.
Entradas: Se publicará siempre que sea posible cada dos semanas
Atardeceres: Reflexiones dedicadas a mis pacientes y a toda persona que pasa por momentos difíciles. Basadas en lo que aprendo cada día de trabajo. Los colores del atardecer me recuerdan siempre que tras la noche viene siempre un nuevo día.
Experiencias y Espiritualidad: Reflexiones sobre como en la vida diaria Dios nos habla de mil y un maneras.
Para mis hijos: Breves lineas dirigidas a mis hijos y a todos los que quieren aprender.
Palabras de Vida: Reflexiones breves sobre una cita de la Biblia que me ha tocado de manera especial.
En forma alterna con:
Médico cúrate a ti mismo: Reflexiones y comentarios sobre la medicina y los médicos, tratando de humanizar la relación médico paciente, haciendo énfasis en los aspectos espirituales. Dirigida a estudiantes de medicina, médicos y otros profesionales de la salud, asi como quienes se interesen por los temas relacionados.
Para la Familia: Reflexiones sobre temas y situaciones por las que pasa toda familia.
Hojas Especiales: Comentarios e ideas sobre mis libros favoritos. Actualmente comentando "El Principito".
Meditando con Santa Teresa de Lisieux: La culpable de toda esta locura de compartir lo que uno escribe. Hace 3 años empezamos compartiendo estos mensajes con amigos cercanos y pacientes. Ahora forman parte del Blog. Citas tomadas de "Historia de un alma", la autobiografía de Santa Teresita (versión en ingles que nos regalo una gran amiga).

Un muy fuerte abrazo, con mis oraciones,

Luis Manuel

Algunos libros que recomiendo para médicos y estudiantes de Medicina

  • "A Balm for Gilead: Meditations on Spirituality and the Healing Arts " por Daniel Sulmasy
  • "Aequanimitas" por William Osler
  • "Ciudad de la Alegría" por Dominique Lapierre
  • "How Doctors Think" por Jerome Groopman
  • "La Ciudadela" por A.J. Cronin
  • "Medico de Cuerpos y Almas" por Taylor Caldwell
  • "Mountains Beyond Mountains: The Quest of Dr. Paul Farmer, a Man Who Would Cure the World" porTracy Kidder
  • "Más grandes que el Amor" por Dominique Lapierre
  • "Only 10 Seconds to Care: Help and Hope for Busy Clinicians" por Wendy Schlessel Harpham
  • "Osler's Bedside Library: Great Writers Who Inspired a Great Physician" por Audrey Shafer
  • "Osler: Inspirations from a Great Physician" por Charles S. Bryan
  • "The Healer's Calling: A Spirituality for Physicians and Other Health Care Professionals" por Daniel Sulmasy
  • "The Last Half Hour of the Day: An Anthology of Stories and Essays That Have Inspired Physicians " por Christine Laine
  • "The Nature of Suffering and the Goals of Medicine" por Eric Cassell
  • "William Osler: A Life in Medicine" por Michael Bliss

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