Este Blog nació el 13 de junio del 2008, como un intento de compartir, como médico católico, ideas sobre medicina, mis libros favoritos y espiritualidad.

Publicaremos con la periodicidad que nuestro ocupado trabajo nos permita, comentarios, reflexiones e ideas relacionadas a estas áreas.

No pretendemos ser dueños de la verdad, ni tener todas las respuestas, solo compartimos lo que sentimos que es importante. Los frutos (que al final los cosecha el Señor), dependen del uso de la libertad de cada uno.

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lunes, 10 de octubre de 2011

Experiencias y Espiritualidad


Homenaje a un Maestro
Comparto con ustedes algo que lei en homenaje a uno de mis grandes maestros de mi vida escolar. Fui invitado al colegio a compartir mi experiencia como su alumno hace más de 33 años.

Durante nuestras vidas conocemos mucha gente. Gente que nos dará alegrías (y pienso en mis padres, mi esposa, mis hijos y mis mejores amigos). Gente que nos dará tristezas o incluso nos podrá hacer daño físicamente, con sus actos de maldad o indiferencia. Gente que nos divertirá, con su humor y sus ocurrencias. Y personas especiales que no solo nos enseñarán muchas cosas en cuanto a conocimiento, sino también en cuanto a sus experiencias, en cuanto a abrir nuestras mentes, a prepararnos para el futuro. A entender la diferencia entre lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, la mentira y la verdad. Alfredo es una de esas personas, quien no solo para mí, sino para muchísimos ex alumnos y alumnos de nuestro colegio, ha sabido ser un maestro especial, enseñando con humor y alegría, abriéndonos los ojos, animándonos a estudiar y aprender, descubriéndonos que hay cosas en las que debemos mantener un espíritu de niño. Poniendo siempre lo mejor de si mismo.

He escogido 3 breves anécdotas para ilustrar algunas de las cosas que Alfredo me enseñó.

La primera fue que me enseñó a creer en mis sueños. Yo en tercero de media no estaba seguro si estudiar literatura y ser un escritor, o estudiar lo que siempre había soñado desde niño: ser médico. Tuve la suerte de tener a Alfredo como profesor de Literatura desde 1 a 5 de secundaria y en cierto modo gracias a él entendí que podía ser las dos cosas si me lo proponía. En todas mis composiciones literarias Alfredo me hacía notar que si bien podía optar por la medicina (porque mis asignaciones parecían un cuadro de Sarampión por todas las tildes que no ponía y él las encerraba en círculos rojos), tenía también vocación para escritor pues al calificar la parte de creatividad solía ponerme 18 o 20 lo cual al ser promediado con mi 11 en caligrafía daba una buena nota. Es más, en mis tres últimos libros, tuve el honor de que mis obras sean leídas y comentadas por mi maestro y amigo antes de su publicación. En conclusión, si soy médico y escritor de literatura, Alfredo puso su parte en que mis sueños de adolescente se hagan realidad.

La segunda anécdota tiene que ver con el crear hábito de estudio. Lo cual es fundamental para salir adelante en la vida. Si no se acostumbran desde ahora a estudiar, después va a ser mas difícil y en el mundo en el que vivimos todo es tan competitivo que sin una buena formación académica la vida sin duda es más dura. Cuando estaba en 4 de media, además de Literatura, Alfredo nos enseñaba Psicología. Yo era de los estudiosos de la clase (éramos solo hombres en 1979) pero en mi primer examen de Psicología tuve el primer jalado de toda mi vida. No se imaginan como me sentí, pero después de conversar con Alfredo me hizo entender que había estudiado mal y entendí cual había sido mi error. En todos los siguientes exámenes me saqué 20. Alfredo me enseñó a no desanimarme por una experiencia adversa y a intentarlo de nuevo con una mejor táctica y estrategia. Y eso lo he aplicado después a lo largo de mi vida.

La tercera y ultima anécdota la viví el año pasado, cuando organicé con Alfredo nuestra clase del recuerdo por los 30 años de haber salido del colegio. Fuimos 31 ex alumnos que dejamos nuestras obligaciones laborales para reunirnos con nuestro querido maestro. Y esa clase fue extraordinaria, algo que quedará grabado en nuestros corazones para siempre. No solo nos sentimos un poco niños otra vez, con miedo a salir a la pizarra a escribir frases de ortografía difícil, o leyendo en voz alta con los nervios de alguien que recién entra a la adolescencia, sino que nos dio la oportunidad para que abramos nuestro corazón. Eso no se logra así nomás. Y es que la educación no es un fin en si misma, es un medio, para comprendernos mejor, para comprender mejor a los demás, para comprender mejor a la sociedad y el mundo que nos rodea. El fin es la felicidad. El gran problema que se vive en nuestros tiempos es la terrible confusión entre lo que es sentirse feliz y lo que es ser feliz, entre lo que es hacer lo que quiero y hacer lo que debo. Se trata de aprender a querer lo que debemos.

Alfredo nos hizo hablar a cada uno sobre nuestras vidas y cada uno fue compartiendo sus alegrías y algunos también sus penas. Abrimos nuestros corazones para darnos cuenta que nos unía algo especial, el haber compartido en alguna etapa de nuestras vidas, nuestros sueños y lo que era importante para cada uno. Al final descubrí una cosa, que en el fondo seguíamos siendo un poco niños.

Es muy triste como algunos niños al ir creciendo aprenden a mentir, aprenden a hacer daño por diversión, aprenden a olvidarse de las cosas importantes porque lo urgente o el placer es lo que cuenta. Pero en nuestro caso se vivió la sinceridad, la alegría y la ternura de un niño…cosas que nunca debemos perder, pero con la madurez y la experiencia que dan los años y con la sabiduría de aprender de lo que es correcto, respetando a los demás.

Quiero también comentar sobre algo que es muy propio de Alfredo. Su alegría y su sonrisa, su sentido del humor. Algo que he aprendido en la vida es como parte del secreto de la felicidad se esconde en dos cosas que nunca deben faltar en nuestras vidas: El Amor y el humor. Poner amor en las cosas que hacemos y con humor enfrentarnos a las dificultades convirtiéndolas en oportunidades.

Alfredo también es de esas personas que estimuló en sus alumnos el amor a la lectura. Cuantos libros que nos hizo leer para que veamos más allá de la historia y descubrir que en cada novela y cada cuento se refleja un poco de la vida de cada uno de nosotros.

Finalmente quiero acabar diciendo que aparte de médico y escritor, yo también soy profesor e intento siempre ser un buen maestro…y es que sigo los buenos ejemplos. Alfredo, muchas gracias por todo lo que has compartido con los que hemos tenido la suerte de ser tus alumnos. Sin duda supiste marcar la diferencia y sembrar no solo en nuestras mentes, sino también en nuestros corazones. Te estaremos siempre agradecidos. Y ustedes alumnos que me escuchan, sigan los buenos ejemplos, aprendan a contagiar al resto las cosas buenas, las que nacen del Amor. Alfredo siempre ha puesto corazón a lo que hace, lo cual lo endulzaba con su magnífico humor…pero siempre que nos portásemos bien. Porque si algo no deben querer es ver es a Alfredo molesto. Así que nada de malos comportamientos. La verdad al final siempre se sabe.

Tengo la esperanza que ahora que Alfredo decide dejarnos como director, quienes lo sigan continuarán con su espíritu, luchando por hacer de este colegio un gran colegio, donde todos los que estudien acá sean siempre personas buenas en todo el sentido de la palabra, no solo académicamente sino de corazón y acción, donde prime el respeto y tolerancia por todos los que nos rodean. Y de donde salgan los futuros lideres que nuestro país tanto necesita.

Muchas Gracias Alfredo.


lunes, 18 de julio de 2011

Experiencias y Espiritualidad

Cuando un Amigo se va
Hoy que escribo estas lineas se conmemora un año desde la partida de un gran amigo.
Y hace 8 días falleció un canta autor que admire mucho por la sinceridad y la agudeza de lo que cantó: Facundo Cabral.
Mi amigo Eduardo ( o Lalo como lo llamábamos sus amigos) también cantó y aunque no alcanzó la fama de Cabral, también supo llegar al corazón de quienes lo escucharon y lo conocieron.
Cantar es algo que todos podemos hacer, no importa si desafinamos un poco, lo que importa es sentir lo que contamos, vivir lo que cantamos. Como dijo alguna vez Facundo Cabral "Cuando un pueblo trabaja Dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta, Dios lo ama".
Podría citar muchas frases de Cabral y contar cosas especiales de Lalo, pero quiero comentar sobre ambas partidas: Súbitas, sin tiempo para un adiós. Y es que la vida es así, impredecible. Como decía Cabral "Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta que es una pésima idea no gozar de cada paso y cada instante".
Cada instante de nuestra vida es importante y debemos encontrar el tiempo para hacer todo aquello que nos haga mejores personas. Tiempo para llorar y para reír, tiempo para detenernos un instante y otro para avanzar sin mirar atrás. Tiempo para ser niños otra vez y para vivir con responsabilidad y madurez. Tiempo para imaginar, para soñar, para cantar, para abrazar, para el perdón, para la gratitud, para el silencio y para cantar.
"Nunca es tarde...siempre se puede empezar de nuevo" le enseño su madre a Cabral. Y esa es una gran verdad. Es el miedo lo que ha veces nos paraliza para ver las cosas desde una perspectiva diferente.
Cuando un amigo se va nos quedamos con una sensación de vacío por todo aquello que quedo pendiente. Pero cuando hay esperanza, uno sabe que todo lo compartido tuvo un sentido y una razón, y que para Dios fue el tiempo suficiente. Lo que queda son los recuerdos de lo compartido, y la fuerza de ese amor que está presente cuando una amistad es verdadera.
Como alguna vez cantó Lalo, "es hora de comenzar a ensayar la verdad".
Y la verdad sobre la partida de un ser querido es que , como dijo Cabral, "No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón".
Que al recordar a los amigos que han partido recordemos el ideal que vivieron. Cantar a la verdad, la libertad, a la justicia y al amor. No solo se canta con la voz, sino también con nuestros actos. Que nuestra vida sea nuestro canto...un canto de Amor.
Gracias amigos por lo que compartieron.



domingo, 22 de mayo de 2011

Experiencias y Espiritualidad


Camino, Verdad y Vida

Las palabras con las que vuelvo a escribir en este Blog no pueden ser más que apropiadas además de providenciales. A nivel de lo que sucede en nuestro mundo (y en el Perú en particular), de lo que me ha ocurrido a nivel personal en los últimos meses y nivel espiritual.


El mundo no sabe que camino seguir porque en realidad no se da cuenta que el camino es el medio y no un fin en si mismo. Se convierte el camino en la meta y nos olvidamoes que el camino debe conducirnos hacía la Verdad y a la Vida. Pero los hombres preferimos buscar la "verdad" que se acomoda a nuestros intereses, y vivir de instantes sin pensar en el sentido y el fin de nuestra existencia.
En el Perú en particular, ahora que vivimos una etapa electoral, el camino es incierto si lo vemos desde una perspectiva de lo que puede ocurrir. Por un lado hay la incertidumbre de un pasado autoritario y por el otro se ve un presente donde no hay definición sino más bien acomodo. Los políticos parecen no recordar a Antonio Machado, "se hace camino al andar...", se olvidan que las promesas y el pasado no valen de nada si no se avanza hacia adelante. La Verdad es que una de las opciones se acomoda a los vientos que le convienen, y la otra se pierde en la soberbia y no acepta que hubieron grandes errores por los cuales aun hay que pedir perdón. La Vida de todos los peruanos está en juego, y sin duda las opciones no son lo que le gustaría a la mayoría; quien gane y defina el camino que seguira nuestro país y lo que ocurrira con nuestras vidas debe entender que no gana por ser el mejor, sino por ser el mal menor. Ojala lo acepte y lo diga, dando gracias a quienes le han dado la oportunidad no merecida de dirigir el destino nacional. Salga quien salga los peruanos debemos vigilar su actuar y ver que el camino que se recorra sea uno donde la Verdad y la justicia se respeten para que podamos vivir en paz, con progreso y solidaridad.

A nivel personal, el camino ha sido difícil en los últimos meses; lleno de trabajo y responsabilidades que hasta cierto punto interfirieron con la periodicidad de escribir en este Blog. El ideal no ha cambiado, pero el camino se complicó al tener que cumplir con responsabilidades académicas, laborales e incluso familiares. Pero la verdad que todo esto ha servido para darme cuenta que a veces la voluntad no está tan dispuesta como uno quisiera. Cuando uno quiere algo realmente siempre se da un poco de tiempo. La verdad es que descubro que aun hay mucho trabajo personal que hacer, para que lo urgente no me aleje de lo importante. Vivir...de eso se trata, pero de vivir para seguir el camino que me llevará hacia mi felicidad.

A nivel espiritual, para todos los que escucharon el Evangelio hoy, son las palabras de Jesús: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida..."
Para los no creyentes, puede sonar lejano, distante... pero si abren su corazón y aceptan que lo que le da sentido a la vida del ser humano es el Amor, entonces pueden entender. Que el camino que elijamos sea uno que nos conduzca a la plenitud de nuestra existencia, hacia la Verdad, hacía el Amor. Aun cuando no crean en un Dios, fue Jesús quien realmente vivió su vida hasta el extremo de dar su vida por lo que creia, por su ideal, por Amor.
Para los creyentes es más claro. La Vida no solo implica está vida, sino la vida eterna, el encuentro con el Padre. Seguir el ejemplo de Jesús, su Camino, la Verdad y su Vida es la respuesta a toda la realidad de nuestra existencia. Desde donde nos toca a cada uno.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Experiencias y Espiritualidad

Reencuentros

En la vida hay diferentes misterios. Cosas que no tienen una clara explicación (allí está el misterio). Cosas inexplicables a los ojos, pero que si abrimos el corazón podemos intuir que allí se esconde algo muy especial.
Este fin de semana celebramos con mis compañeros de promoción nuestros 30 años de haber salido del colegio. Y sin duda estoy seguro que para cada uno de nosotros ha sido algo muy especial. Algo nos sigue uniendo, a pesar de los años, de la distancia, de los caminos diferentes. De pronto nos sentimos como niños otra vez y nos contagiamos de ese espíritu que nos une, donde no solo están los recuerdos (y cada uno guarda muchas cosas especiales) sino también donde hay un vínculo invisible que nos da esa sensación de pertenencia y de unión.

Crecimos juntos, al principio con la inocencia de ser niños, luego pasamos de la niñez a la adolescencia y de allí cada uno partió a encontrar su destino. Cuantos sueños, cuantos planes, cuantos momentos de diversión a veces inocentes, otros con algo de malicia con el afán de sentirnos adultos. ¡Cómo queríamos crecer! ¡Cómo queríamos ser adultos y ser dueños de nuestro futuro! Los viajes han sido diversos, diferentes rumbos, diferentes cauces, pero al final todos ansiábamos llegar al mar. Sin embargo por 12 años de nuestras vidas (10 en mi caso) navegamos juntos en esa etapa en la que apenas entendemos sobre los vientos, o sobre como usar bien los remos, o sobre como tener cuidado con las corrientes turbulentas.
Al acabar el colegio muchos cauces se separaron, pero el aprender juntos sobre lo que ha sido el mundo y el prepararnos para la vida adulta sin duda nos une, nos vincula, nos hace especiales ante todos los que crecimos juntos.
Con los años aprendimos que somos y no somos dueños de nuestro destino. Allí está otro de los misterios. Al final los años nos enseñan que hay cosas que no dependen de nosotros. Una enfermedad súbita, un accidente, el tener que hacer las cosas porque otros dependen de nosotros o porque dependemos de otros. Pero nuestra libertad está en la manera como enfrentamos las situaciones, como reaccionamos ante ellas. Alguna vez conversé con alguien de nuestra clase que me comentaba que le hubiera gustado que algunas cosas sean diferentes en su vida. De pronto vimos como lo más importante, su familia y su salud eran un tesoro extraordinario, donde el amor y el ejemplo daban frutos en los hijos…pero frutos no solo de esos que se ven con los ojos, sino también de aquellos que se ven con el corazón.

Algunos ya no están con nosotros, algunos partieron muy pronto, en realidad nunca hubo despedidas. Uno muy especial partió hace pocos años, alguien que supo unirnos muchas veces, no solo como amigos, sino también con el destino y la felicidad (por él conocieron algunos a sus esposas). Sin embargo en momentos como los que hemos vivido estos últimos días siento que nos acompañó y no solo su recuerdo. Hay un poco de ellos en cada uno de nosotros, quizás más en unos que en otros por la huella de una amistad más cercana, por las cosas especiales compartidas.

Nos hemos visto las caras nuevamente, con algunos después de 30 años. Al inicio las canas, el pelo (o la calva), los kilos y los años nos muestran que hemos cambiado. Pero al cabo de unos pocos minutos se abre el misterio de la amistad y de lo compartido...y parece que nunca nos hubiésemos dejado de ver. Somos niños otra vez, bromeamos, reímos… y algunos incluso dejamos asomar algunas lágrimas recordando a los que ya partieron.
¡Qué extraña sensación!

Sin duda es una amistad especial y diferente, una que no espera nada pues le basta la presencia más allá del tiempo y la distancia, una amistad que nace del camino recorrido en una etapa importante de nuestras vidas.

Gracias a nuestro profesor y amigo Alfredo Castro por esa maravillosa clase del recuerdo donde precisamente nos recordó que siempre podemos seguir aprendiendo y donde compartimos cada uno un poco del camino recorrido.


Gracias Hans por tomarte el tiempo y trabajo de coordinar la fiesta del reencuentro.

Gracias Miguel y Carmina por recibirnos en su casa.

Gracias Fernando que nos emocionaste con un especial video donde nos recordaste el camino recorrido.

Gracias a todos los que asistieron a las diferentes actividades de los 30 años, por ese tiempo compartido en el pasado y por esos instantes de reencuentro donde nos sentimos como si el tiempo se hubiera detenido. Donde ese espíritu de niño nos hizo sentir que tenemos una amistad especial, un vínculo que une a pesar del tiempo, la distancia y la aparente ausencia. Donde por un instante nos sentimos uno.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Experiencias y Espiritualidad

Pequeñas señales, pequeñas experiencias
Esta última semana tuve bastante trabajo, sin embargo siempre trato de estar abierto a aquellas cosas que la Providencia me regala, abierto a aprender cosas nuevas.
Quiero compartir tres pequeñas experiencias que podrían ser no importantes, pero que le regalaron al espíritu y al corazón esa sensación de que uno siempre puede descubrir cosas especiales. Tres regalos de esos que se pueden compartir con los demás.
Me encanta enseñar, cada vez que veo un estudiante de medicina o un joven médico intento compartir con ellos no solo el conocimiento científico sino también la parte humana de la medicina y más.
Fue en uno de esos encuentros, con una joven médico Hindú que está rotando conmigo, que durante esta última semana además de hablar de medicina hablamos sobre las cosas importantes en la vida. Me gustó y emocionó mucho el que compartiera con nosotros esa sed de sabiduría que muchos ocultan. Ojo que no hablo de conocimiento, hablo de sabiduría, y en ese dialogo llegamos a la conclusión de que lo que cada ser humano tiene (y muchas veces no es conciente de ello) es una sed de sentido, sed de trascendencia, sed de amor. Sobre esto último el problema está en nuestra definición de lo que cada uno entiende por amor. Y allí ella comentó algo que yo antes había escuchado y leído, pero que no había comprendido en su verdadera dimensión. En varias de las diferentes religiones, Musulmanes, Hindús, y otras la ayuda al prójimo usualmente se da entre la gente de la misma creencia. Incluso a veces es mal visto ayudar a alguien que no es de la misma religión. Pero en el Cristianismo, lo que ella admira es que se trasciende de la religión y se ayuda a quien lo necesita, sin importar las creencias o las diferencias. Ese es el amor que vivió la madre Teresa de Calcuta, inspirada en las enseñanzas de Jesús. Esta joven doctora ha viajado por diversas partes del mundo debido al trabajo de sus padres, y eso es lo que mencionó, que los cristianos suelen ayudar sin ninguna distinción, incluso ayudando a quienes nadie quiere ayudar.
Muchas ideas vinieron a mi mente cuando la escuchaba, resonó en mi alma la historia del Buen Samaritano. El mundo de hoy necesita de buenos Samaritanos, de gente como la madre Teresa. Mi joven colega me contó incluso que en su búsqueda estuvo leyendo algunas partes de los Evangelios. Le recomendé leer el Cántico del Amor de la carta de San Pablo a los Corintios (Cap. XIII). Me conmovió su búsqueda, su deseo de regresar y trabajar en su país pudiendo escoger otras opciones, su deseo de compartir con los demás lo que la vida le va enseñando.
Mi segunda experiencia fue el dialogo que tuve con un taxista. David, como el Rey de Israel que venció al gigante Goliat. El mundo es como un gigante que nos quiere devorar con sus criterios que todo lo relativizan, que valora lo que se ve con los ojos y se olvida de lo que realmente busca el corazón. Fueron solo 15 minutos, pero me regaló muchas lecciones. Era un poco antes de las 4 y me contaba que yo era su última carrera del día. De allí empezó nuestro dialogo. Para él su familia es tan importante que no le interesa ganar más, para él el tiempo con su familia es lo más valioso, lo que realmente vale más que el dinero, por eso trabajaba solo hasta las 4 de la tarde. Y no solo valoraba el tiempo con su esposa e hijos, sino con sus padres y hermanos, con quienes se reune también todos los fines de semana. Es provinciano y como él me decía, los Limeños no entienden lo importante que es estar unidos en familia, "trabajan todo el día". Me contaba como le gustaba conversar con sus pasajeros y como a veces estos le contaban como no tenían tiempo para estar con sus familias por lo ocupado de sus trabajos. "De que les sirve trabajar tanto si no tienen tiempo de estar con los que más los quieren...el dinero no lo es todo...todo puede acabar en un instante y de que sirve si uno no supo estar con quienes más nos necesitan".
Le agradecí a David sus palabras y por supuesto que le dí más de lo acordado por el viaje. En realidad no tuvo precio lo que me regaló y recordó. Como el rey David, él está venciendo a Goliat, lo sentí en la emoción que transmitía al compartir lo que es importante para él.
La tercera experiencia fue de solo unos segundos. Salí ayer sábado de mi casa y en un pequeño jardín vi compartiendo el alimento a diferentes aves. ¡Cómo no tuve una cámara para tomar una foto! Eran unos mirlos negros, jilgueros amarillos, una paloma y unos gorriones. Era un área de menos de 50 centímetros cuadrados y allí estaban todos alimentandose, compartiendo, a pesar de ser tan diferentes. ¿Cómo no podemos aprender los seres humanos de lo que la naturaleza nos enseña?
En perspectiva las experiencias compartidas siendo tan diferentes tienen algo en común.
En la diversidad de lo acontecido me han enseñado y recordado cosas que no debo nunca olvidar: En las diferencias está muchas veces la riqueza, pero la esencia es una: el amor... a la Sabiduría, a la familia y a aprender a compartir a pesar de las diferencias.
Pequeñas señales, pequeñas experiencias que comparto hoy con ustedes. No importa que tan diferentes seamos, se trata de compartir siempre los regalos que recibimos. Los verdaderos regalos siempre son para compartir.

domingo, 4 de julio de 2010

Experiencias y Espiritualidad

Independencia y Libertad (a propósito del 4 de Julio)

Acabo de llegar a los Estados Unidos, a la ciudad de Baltimore, y a lo lejos se escuchan las bombardas y el sonido de los cohetes. Noche de fuegos artificiales.
Pero también se escuchan disparos (es un sonido diferente al de los cohetes). En su libertad hay quienes creen que pueden hacer lo que les da la gana. Escucho una ambulancia.
Me alojo a 2 cuadras de uno de los mejores centros médicos del mundo, Johns Hopkins Hospital. Voy a aprender bastante en los días que vienen.
Suena otra ambulancia...
Estados Unidos es para mi una gran nación, porque en esa libertad que lograron hace 234 años supieron hacer del respeto a la Ley algo que les ha permitido salir adelante a pesar de muchas dificultades. Sin duda acá la ley si se respeta, no como suele suceder en muchos países subdesarrollados donde las leyes cambian según el gobernante de turno, donde la gente toma las pistas y destruye la propiedad privada en señal de protesta y donde se mata policías y nadie es culpable. Eso no sucede en Estados Unidos, quien viola la ley es perseguido y cumple condena. Es una gran nación con muchos logros, a nivel industrial, económico, en salud...en cierto modo por eso estoy acá esta noche, para asistir a un curso donde quienes lo dictaran serán los mejores. Pero no todo es color de rosa, donde se tiene lo más adelantado en salud también hay gente que no tiene acceso al sistema (la nueva ley de Salud del presidente Obama pretende cambiar esto). A veces se han cometido errores a lo largo de su historia. Quienes la critican a veces parecen olvidar que está formada por hombres, no Dioses y no podemos pretender que sean infalibles. Me causan gracia a veces quienes critican ciegamente a los Estados Unidos, la perfección hasta donde sé es un atributo divino, está en nuestra libertad como seres humanos el poder equivocarnos y también en nuestra libertad el aprender de nuestros errores. Todos nos podemos equivocar y el peor error es pensar que no lo vamos a hacer.
Ahora si se escuchan más fuegos artificiales. Es un sonido sin duda diferente. Silban a lo lejos los cohetes.
No es casualidad que mi entrada anterior haya sido sobre la Libertad y el amor. Mientras viajaba pensaba en lo que debía escribir, basado en la lectura del domingo pasado. Y mirando el suelo americano por la ventana del avión entendí un poco más. América la tierra de la libertad. Pensé entonces en una entrada al Blog a propósito del día de mi llegada.
Suenan con más fuerza los fuegos artificiales.
Es sin duda el respeto a la ley una de las cosas que ha hecho de esta nación algo grande, la ley está incluso por encima de sus presidentes (si no que le pregunten a Nixon por lo de Watergate), la justicia intenta llegar a todos. Además está el empuje de su gente, la perseverancia, la lucha por la Libertad. Incluso pelearon entre hermanos por la abolición de la esclavitud durante la guerra civil.
Pero en la libertad está también la posibilidad de engañar al sistema, de imponer ideas que pueden no ser socialmente las correctas poniendo al sistema por encima del hombre, donde existen leyes donde no importa el amor, sino la consigna, lo que conviene a los intereses de los grupos de poder. Al final la libertad la ejerce la mayoría y allí está el riesgo.
Ahora si están más fuertes las bombardas. Cuánta gente debe estar disfrutando de los fuegos artificiales en familia, celebrando la independencia.
La nación de la Libertad, de los derechos civiles, defensora de la democracia fuera de sus fronteras, la que se llama a si misma América está de aniversario. Hay cosas que sin duda mucha gente admira.
Pero es en ese uso de su libertad que han habido errores.
En una sociedad donde alguien puede acusarte y enjuiciarte por poner una cruz en la entrada de tu casa la libertad se está escapando de las manos.
Feliz día Estados Unidos, te debo parte de mi formación académica, admiro muchas cosas de ti como nación (es sin duda una tierra de oportunidades para quienes usan bien su libertad), pero creo que en nombre de la Libertad y la Democracia hay páginas de tu historia que deben ser una lección para construir un mejor mañana, corrigiendo y evitando los errores, no solo para los norteamericanos, sino para toda la humanidad. La ley debe estar al servicio de los hombres y no del sistema, los intereses o las consignas de unos pocos.
Jesús no fue demócrata, ni dictador, ni comunista; pero si estuvo con las multitudes, si fue absoluto en la verdad, y lo compartió todo...simplemente amó hasta el extremo.
Martin Luther King tuvo un sueño...yo tengo otro, que en nuestros países latino americanos aprendamos a respetar la ley, pero con leyes que respeten al hombre, que entendamos que por encima de nuestros intereses personales está el bien común y que entendamos que necesitamos una sociedad en la que la libertad esté basada en el amor y el respeto por el otro, solidarios, respetuosos de los valores, sin relativizar las cosas en "nombre de la libertad".
Aprendamos todo lo bueno que nos puede enseñar una nación que es independiente desde hace 234 años. Que latinoamerica se convierta en una tierra de oportunidades, a la luz de una Fe que empiece a madurar, una Esperanza comprometida y un Amor que transforme no solo corazones sino las estructuras.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Experiencias y Espiritualidad


Cuando el misterio es demasiado grande...
Hace unas semanas estuve en la ciudad del Cusco para realizar unas prácticas académicas con un grupo de médicos extranjeros.

Todos los años, la primera semana de marzo o la última de febrero, realizo dicho viaje. Son ya más de 10 años que lo vengo haciendo pero está vez fue diferente, fue especial.

Algunos de los pacientes visitábamos procedían de un hospital asociado a una congregación religiosa. En oportunidades anteriores todos los pacientes eran vistos en un local diferente acondicionado para la visita, pero esta vez, por esas "casualidades" (la Providencia diría yo), se dio la oportunidad de verlos en su propio hospital.

No es un hospital cualquiera, funciona en una casona antigua reacondicionada, a media cuadra de donde vivieron mis abuelos y de donde guardo recuerdos de muy especiales de mi infancia y adolescencia.

Pero no era la cercanía a la casa de mis abuelos lo que me llamó la atención, sino esa sensación de que era un lugar realmente especial. Entrando vi una imagen de la Virgen que no se por qué extraña razón me emocionó. Sentí que el niño de la pintura me miraba, me invitaba. Se trataba de la "Casa Hogar del Campesino Hna. Josefina Serrano". Lo que años atrás había empezado como una simple posta sanitaria y un mini-hospital para diez camas ahora es un centro médico con capacidad para 60 internados. Allí pude conocer a la hermana Elaine, a la hermana Amparo, y a otras religiosas que hacían de su trabajo como médicos, enfermeras y religiosas algo extraordinario. Se sentía una atmósfera donde había compasión, amor y paz.
Lo más extraordinario de toda la experiencia es que no solo lo sentí yo. Durante los dos días siguientes que pude visitar a los pacientes con mis alumnos extranjeros, ellos también lo sintieron. Más de uno me lo dijo, que no era un hospital cualquiera, era un lugar donde se sentía algo más, algo sobrenatural que dejaba en todos una sensación de paz, esperanza y un gozo de ver que esos pacientes recibían mucho más que medicinas. Esos pacientes que son los más pobres de los pobres, quienes no pueden ser atendidos en los hospitales por no tener ningún recurso, pacientes que a veces son abandonados por que parecen no tener más esperanzas, encuentran en la "Casa Hogar" algo que ya quisieran tener todos los demás enfermos.
Y es que en este lugar hay Fe que se irradia, hay Esperanza que ilumina y un Amor que estremece y se contagia. A mis alumnos les hice un comentario al respecto, como "el amor es también medicina". Me dieron la razón.
La última noche que estuve en el Cusco, uno de los médicos alumnos del curso se me acercó y me dijo que si bien él era agnóstico, lo que sintió cuando estuvo en la "Casa Hogar" lo cuestionó. Eso que sintió era "sobrenatural". Le di la razón y le dije que lo que habiamos sentido todos en ese lugar era el reflejo del Amor de Dios que esas religiosas irradiaban.
-¿Por qué no crees?- le pregunté.
-A lo mejor es miedo a lo desconocido.- contestó.
Conversamos bastante. Compartí mi visión de la vida y lo que había sido para mi encontrar un lugar como el que habíamos visitado.
El descubrió que tiene miedo a comprometerse y que el ser agnóstico es una postura comoda que algún día pueda cambiar. "Quisiera creer..." me dijo en un momento.
Yo recordé aquella frase de "El Principito": "cuando el misterio es demasiado grande, es imposible desobedecer".
No me han pedido que dibuje un cordero (la pregunta de el Principito que antecede a la frase comentada), pero siento que me han pedido que vuelva...y que hay mucho por hacer.
Gracias hermanas de la "Casa Hogar del Campesino Hna. Josefina Serrano" por todo lo que compartieron conmigo y con mis alumnos, y gracias a los pacientes que compartieron con nosotros sus vivencias.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Experiencias y Espiritualidad

Enseñar y Aprender

La mejor manera de aprender es enseñar. Y uno de los motivos por los cuales el Blog ha estado retrasado las últimas semanas es que, además de mi usualmente impredecible y ocupado trabajo como médico, he estado dictando clases y prácticas para mis alumnos de la universidad.
Qué gratificante y estimulante es compartir con esas mentes jóvenes que me recuerdan cuando yo alguna vez estuve en su lugar. Como les digo la diferencia entre ellos y yo es un poco más de experiencia, pero el acceso a la información que ellos tienen es mucho mayor que el que yo tenía cuando era estudiante y deben aprovechar al máximo el tiempo que tienen para poder estudiar sin olvidar que tienen otras responsabilidades, como hijos, como hermanos, como amigos.
Me encanta enseñar, pero más que repetir la información que está en los libros, trato de estimular a mis alumnos para que aprendan a observar bien las cosas y descubrir aquello que a veces pasa desapercibido. Es allí donde les hablo de la empatía que deben tener al acercarse a un paciente y como deben estar preparados para poder ayudar a sus pacientes no solo con la ciencia, sino con humanidad y caridad. Trato de abrir sus mentes explicandoles que es necesario leer mucho...pero no solo de medicina, sino leer literatura que los ayude a entender más el misterio del hombre...para que asi aprendan a leer lo que cada paciente esconde en su corazón,
Es difícil enseñar lo que no está en los libros, pero intento dejar la semilla para que ellos descubran que su trabajo va más allá de hacer un buen diagnóstico o dar un tratamiento adecuado, se trata de acercarse a otro ser humano y ayudarlo a sentirse mejor, ayudarlo a entender que la incertidumbre es parte de la vida, y que la actitud con la cual uno enfrente la enfermedad o los problemas es también parte del remedio. No somos eternos, pero entender que la vida puede ser plena aun en medio de las dificultades hace que el camino sea siempre más sencillo.
Aprendo mucho gracias a ellos, pues cada año que pasa voy compartiendo más y más.
Gracias por dejarme compartir, por ayudarme a aprender.

lunes, 31 de agosto de 2009

Experiencias y Espiritualidad

Políticos y Mentiras

Hace poco escuche de alguien de mucha confianza una historia que me causó gran indignación.
Un político en un cargo muy importante hizo una pregunta:
¿Y esto, cuántos votos me va a dar?
No se trataba de una situación banal, se trataba de decisiones que podían incluso afectar las vidas y el futuro de mucha gente.
Como me hubiera gustado escuchar ¿Qué es lo que más le conviene al país?
Cuanta hipocresía suele verse en los políticos, no es el deseo de servir al país, es la convicción de que las consignas partidarias son más importantes que lo que el país necesita.
No es el amor al país sino el amor a si mismos, de salir "elegidos" para servirse a si mismos o a consignas que muchas veces nada tienen que ver con lo que es mejor para la patria.
La verdad va más allá de las consignas. Y los votos lamentablemente a veces nacen más de creer en las mentiras que de darnos cuenta de qué es lo que nuestro país realmente necesita.
No me toca acusar o dar nombres, hablo sobre algo que he escuchado. Pero si me toca reflexionar sobre como la democracia puede ser engañada por la mentira de quienes dicen querer servir al país.
¿Cuántos votos? ... una de las consignas del mal político es salir elegido sin importar que cosa deja el camino. Dejan estiércol, pero un estiércol al que su escasa conciencia y ausente amor a la verdad se han acostumbrado.
Aprendamos a oler bien, para no caer en su juego, ni creer en sus mentiras.

sábado, 25 de julio de 2009

Experiencias y Espiritualidad

Labrador

Mi padre acaba de recibir un homenaje en su Alma Mater, la Universidad Nacional Agraria, y comparto con ustedes lo que leí el día de la ceremonia.

Un hombre que ama la vida debe siempre tener sueños. Sueños que no solo se queden en uno, sino que lo trasciendan. Hoy, nos encontramos reunidos en este Auditorio que empezó como un sueño…y que luego de intenso esfuerzo, de mi padre, y de muchos otros, se hizo realidad.
Américo, soñó con formar un hogar y ha sabido sembrar en sus hijos su espíritu, su amor por el trabajo, su dedicación por la familia, su amor por el arte y la cultura y su generosidad que siempre comparte con todos los que se le acercan.

Soñó compartir lo aprendido, y desarrolló su ciencia como maestro universitario e investigador. Enseñó en el pre - grado a sus alumnos de agronomía el curso de agrotecnia. Enseñó en el post grado sus cursos de extensión agrícola, que después se convirtieron para él en una pasión. Lo recordamos en su escritorio, en casa, preparando sus clases, los exámenes y luego corrigiéndolos. EL puso la semilla en la mente de sus alumnos, para que estos a su vez transmitieran la importancia de la enseñanza y su metodología en como hacer llegar la información a quienes la necesitaban, promoviendo la empatía. Recuerdo –siendo niño - cuando lo veía planear sus “días de campo” con los campesinos de nuestro amado Perú, y –siendo adolescente- recuerdo su gran empeño al preparar el material educativo para ser utilizado en sus actividades de extensión.

Este Auditorio, fue uno de los sueños de mi padre. El quería, un lugar especial para su Alma Mater, donde lo académico y la transmisión de conocimientos se desarrollara en un ambiente adecuado, moderno y funcional. Pero también un lugar donde, a la vez se pudiera cultivar el espíritu, a través de fomentar la cultura, el arte, el teatro, la música, y la danza. Están aún en nuestro recuerdo familiar, el entusiasmo que tenía al comentar los “avances de la obra” “los bosquejos de los murales” “el diseño de las butacas” “las luces” las coordinaciones con el director de teatro Ricardo Roca Rey, y con los artistas Carlos Bernasconi y Felix Oliva, quienes luego se encargarían de los hermosos murales exteriores. Recuerdo haber visto el mural en bosquejo, buscando a través del arte mostrar un mensaje de amor al trabajo, a la naturaleza, y a la historia agrícola de nuestros antepasados.

Muchos sueños de mi padre se hicieron realidad, por tener a su lado a una mujer maravillosa, que lo ama y lo comprende, que comparte sus alegrías, sus retos y desafíos. Su Choli, como él la llama, quien es su compañera de toda la vida. Ambos, por casi 48 años, han sabido unir sus cualidades para ponerlas al servicio de su familia, de sus amigos, de sus centros de trabajo, de la universidad, y de la sociedad. Ambos han llegado hasta donde están porque su amor es de aquellos que permite crecer y desarrollar. Un amor, que se reconoce por sus frutos.

Mi padre, y toda nuestra familia, agradecemos este homenaje de su alma Mater a través de mis palabras. El ha hecho “vida” el lema de su Universidad: “COLERE CUPIO HOMINEM ET AGRUM”- “Quiero cultivar al hombre y al campo”. Y en su desarrollo personal sin duda su Alma Mater puso su parte en cultivar su persona, y en respuesta él dio lo mejor de su vida, como una retribución.

Uno de sus papeles favoritos en el teatro, fue el de representar a “ el labrador” en el auto sacramental de El Gran Teatro del Mundo de Calderón de la Barca. Mi padre no solo ha sido un labrador como actor, sino también en la vida real, pues en las diferentes dimensiones de su vida supo sembrar, labrar bien la tierra, abonar y regar, para que sea nuestra sociedad la que coseche.

Estoy seguro, que un sueño que nunca tuvo mi padre fue el que este Auditorio llevara su nombre. … este Auditorio les recordará a los “Molineros”, de hoy y de mañana, que para cultivar el campo, es necesario cultivarse a uno mismo en las diferentes dimensiones de nuestra vida tal como mi padre lo hizo. Tenemos que ser labradores de nuestro propio destino, luchando por hacer realidad nuestros sueños.

Gracias a ti padre por ser un “labrador” que con tu esfuerzo hiciste de tus sueños y esperanzas una realidad. Eres un hombre modelo para tus hijos, y tus nietos y para todos los que conocen tu obra, ahora perennizada a través de este homenaje que te hace tu Alma Mater. Ser hijo tuyo es un privilegio, y constituye un legado que se atesora en lo más profundo del corazón. Has sembrado cualidades como las de “actuar siempre con un espíritu profundamente humano”; “tener responsabilidad en el trabajo”; “audacia para arriesgar por lo nuevo” ; “amor y tiempo para la familia”; “principios y valores “ y “fomentar el arte y la cultura”

La vida, como decía Calderón de la Barca, es un Gran Teatro, un Gran Auditorio. Y Américo Valdez Marín, ha sabido obrar bien, labrar bien en las mentes y los corazones de quienes lo conocen y en las obras materiales que él gestó.

martes, 23 de junio de 2009

Experiencias y Espiritualidad

Compromisos

El 13 de Junio hace un año iniciamos esta aventura, este compromiso de compartir.
Ya antes habíamos compartido vía mail reflexiones diarias sobre el pensamiento de Santa Teresita. Fue más de un año, con muy breves interrupciones. Luego vino un tiempo de silencio.
Y la idea fue madurando y nació este Blog.
Toda una experiencia, horas de trabajo, pero con alegría con la esperanza de que las entradas sean semillas para que recordemos lo importante.
Lo veo como un compromiso, un encargo, una oportunidad de compartir con los demás lo que siento que voy descubriendo y aprendiendo. A la vez me exige, pues lo que uno escribe de nada sirve si es que uno no intenta vivirlo. No es fácil ser coherente ni constante pero el secreto está en volver a intentarlo cuando las cosas no salen como uno espera, cuando uno sabe que el fruto va más allá de nosotros mismos, cuando uno sabe que Dios es quien cosechará.
Cada uno de nosotros tiene mucho que compartir, y no se trata de escribir o publicar un Blog.
Tenemos la capacidad de sonreír, la capacidad de amar, la capacidad de marcar la diferencia.
Tenemos un compromiso con nosotros mismos, el de desarrollar los talentos y dones que hemos recibido. No hay don pequeño, todo aquello hecho con amor tiene la huella de Dios y su huella cuando uno ve con el corazón es siempre infinita.

martes, 31 de marzo de 2009

Experiencias y Espiritualidad

Goles

Sin duda hubo mucha emoción los días previos al partido de fútbol entre la selección Peruana y el equipo Chileno. Era nuestra ultima esperanza, poder ganar jugando en casa y tener aun la esperanza de llegar al mundial.
Para ganar un partido no bastan los buenos jugadores. No bastan las ganas. Un partido es siempre un reto, como lo es todo proyecto en la vida. Hay cosas que dependen de nosotros (haber entrenado bien, jugar en equipo, aplicar una estrategia de juego que se aproveche de las debilidades del adversario y canalice adecuadamente nuestras fortalezas). Si no se trabaja en equipo no sirve de nada tener buenos jugadores. Si no se tiene una estrategia adecuada diseñada para cada partido (dependiendo de quien es el adversario) es muy difícil tener buenos resultados.
Hay cosas que no dependen del equipo que juega el partido, el equipo adversario tiene su propia dinámica y un buen entrenador sabe que cada partido es diferente. No solo es el equipo, es la cancha, es el ambiente alrededor (una buena barra puede marcar en ocasiones la diferencia).
La vida es como el fútbol, hay que tomarla en serio, hay que tener un buen equipo, hay que entrenar bien y tener planes concretos para ganar los partidos que la vida nos ponga delante. Que los goles que hagamos a lo largo de nuestro vida nos conduzcan a recibir la copa más importante. La de nuestra felicidad. Ello implica por supuesto entender y aceptar que a veces nos tocara "perder". Debe ser para aprender. El fútbol sin duda puede enseñarnos mucho si queremos entender bien de que se trata.

martes, 3 de marzo de 2009

Experiencias y Espiritualidad

Estar al otro lado

Algo que a veces nos cuesta a los seres humanos es el ponernos al otro lado...es decir ponernos en el lugar del otro. Si fuésemos capaces de entender y comprender al otro, quizás nuestras reacciones serían diferentes en muchas circunstancias.
Queremos ser los primeros, queremos lo mejor, pero ¿es realmente importante ser el primero?¿Es realmente importante tener lo mejor?
Me viene a la mente una frase del Evangelio: "Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos." (Marcos 30, 34)
Nuestros esquemas mentales son usualmente diferentes. ¿Qué es ser el primero? ¿Qué es lo mejor?
Me tocó hace unos días estar al otro lado, ser paciente, sentir el dolor, la visita a la emergencia, la incertidumbre ante las posibilidades diagnósticas, la espera de resultados...felizmente no fue nada mayor, pero sirvió para recordarme que es importante estar al otro lado. Por eso no salió el Blog completo el día lunes.
No podemos hacerlo todo, no podemos resolverlo todo, no somos indispensables. Solo Dios lo es, y en las palabras de su hijo nos enseña cómo: Ser el servidor de todos.
Pienso en la Madre Teresa de Calcuta, ella entendió el mensaje y estuvo al otro lado, por eso se hizo una verdadera servidora de todos...y el resto vino por añadidura.
No es fácil estar al otro lado, implica siempre dejar algo, empezando con "nuestra tranquilidad". Pero vale la pena, sin duda nuestro mundo sería diferente si hubiesen más personas como la madre Teresa, si hubiesen más personas que entendiesen que es lo mejor.

lunes, 16 de febrero de 2009

Experiencias y Espiritualidad

Sesenta Años
Esta semana una pareja de pacientes que conozco cumple 60 años de casados.
Eso es algo que ya no se ve con frecuencia, pues lamentablemente muchas jóvenes parejas piensan que el amor es descartable y remplazable. Apenas algo no funciona lo cambian...es la libertad, "sino funciona tienes derecho a ser feliz".
Es cierto, todos tenemos derecho a ser felices, pero a veces se toman decisiones apresuradas cuyas consecuencias dejan huella no solo en uno sino en todos los que están alrededor.
Sesenta años de matrimonio es algo que me recuerda que el amor de una pareja es algo que no viene automático, se va construyendo día a día, nunca termina hasta el día en que Dios nos llama.
Me consta que esta pareja ha pasado momentos dificiles, pero sé también que el amor que se tienen va más allá de las triviales discusiones o de los circunstanciales desacuerdos. Basta ver la ternura con la que se miran.
No se si ellos se han dado cuenta, pero cada vez que los veo (todos los meses) observo sus miradas, sus gestos, y veo como ese amor que se tienen es especial, es para siempre, ese amor que acepta que sus cuerpos cansados pueden tener los problemas propios de los años, pero que en sus miradas reflejan ese amor que desea lo mejor para el otro.
Recordemos que el amor, cuando es pleno, cuando deja entrar a Dios, es para siempre. Aprendamos a dejarlo entrar.

lunes, 2 de febrero de 2009

Experiencias y Espiritualidad

Música y Experiencias

La música es, como escuché alguna vez, un idioma universal. Una melodía nos puede transportar y puede despertar en nosotros diferentes sentimientos, recuerdos y también sueños.
Hace unos días escuchando algunas canciones con un amigo, me contó como ciertas melodías las asociaba a determinadas épocas de su vida y en algunos casos no podía disfrutar de la belleza de esta música porque le traía recuerdos de etapas tristes de su vida.
En la vida algo que es importante es aprender a dar a cada experiencia su justa medida, su justo valor. Ver más allá de las circunstancias y ver la esencia de lo importante. La música trasciende idiomas, creencias, incluso el tiempo. Nos apegamos a veces a los recuerdos y esos recuerdos nos impiden crecer, nos impiden disfrutar momentos especiales, nos impiden vibrar con las notas de una hermosa melodía. Lo pasado, debe quedar atrás cuando nos impide avanzar. Que la música trascienda nuestras experiencias, que toque nuestro corazón y nos haga sonreír, sin nostalgia, para recordarnos que somos capaces de sentir y de vivir.

lunes, 19 de enero de 2009

Experiencias y Espiritualidad

Algún día
Hace unos días conversaba con una alumna de último año de medicina y con algo de tristeza notaba algo que veo cada vez con más frecuencia. No importa el hoy sino lo que pasará mañana. Relativizamos todo, no queremos comprometernos y por lo tanto huimos de las definiciones, de lo que nos puede comprometer. Más fácil es relativizar las cosas y decir “algún día”…“puede ser”. Ni blanco ni negro y nos conformamos con un gris que se repite en diferentes dimensiones de nuestra existencia. O estudias o no estudias, no estudias a medias, o aprendes o no aprendes. La idea de “mañana lo lograré” se usa mucho para justificar la ineptitud, la comodidad o la indiferencia, cuando es un recuerdo para ver las cosas con esperanza. Pero si no definimos las cosas nunca vamos a empezar.
El mañana depende de lo que haga hoy, pero el hoy lleva en si las semillas del ayer. Si no regué, si no aboné de nada me sirven mis buenas intenciones para que puedan haber buenos frutos. El ayer fue entonces un hoy a veces desperdiciado, y el mañana será entonces un hoy que lleva las raíces de lo que ya vivimos. Sin buenas raíces es muy difícil dar buenos frutos. Si relativizamos todo, al final nunca avanzaremos hacia ningún lado: seremos como un pluma que se lleva el viento, como un pedazo de espuma que flota en el mar. Recordemos que tenemos alas, que tenemos una nave con la cual cruzar el mar. No lo olvidemos. Hay un camino que encontrar, no se trata de caminar sin rumbo. Y de lo que haga hoy dependerá mi futuro, que no sea “algún día” que empiece hoy.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Experiencias y Espiritualidad

Trabajar en Navidad, un regalo especial

Son muchas las veces que he tenido que trabajar un 25 de diciembre. A veces incluso he tenido que recibir las 12 trabajando. Hace unos años incluso no pude acompañar a mis hijos cuando abrían sus regalos.
Al comienzo me fastidiaba un poco. Era cosa de suerte, no estar de guardia el 24 o el 25. Pero con los años he ido descubriendo algo. Sin duda a nadie le gusta el tener que estar lejos de la familia, de los que uno ama en un momento tan especial. Pero existen algunas profesiones en las que alguien tiene que hacerlo, alguien tiene que sacrificarse...un médico, una enfermera, un policía, un encargado de seguridad, un bombero...son varias las personas que posiblemente pasen la noche de Nochebuena trabajando. Pero a la vez ello puede convertirse en una oportunidad, en un regalo, en una bendición.
Es simple, le estamos haciendo un regalo especial a Jesús. Porque él se esconde en cada ser humano que necesita de nuestro apoyo y ayuda: "Venid benditos de mi padre...porque estuve enfermo...y me visitaste".
Si alguna vez nos toca trabajar en Navidad, que lo hagamos con alegría, con el gozo de saber que es a Jesús mismo a quien estamos sirviendo, a quien estamos visitando. Le hacemos sin duda un regalo muy especial.
Si lo vemos con los ojos de la Fe, trabajar en Navidad es como visitar el pesebre.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Experiencias y Espiritualidad

Tesoros

Estos últimos días han sido muy ocupados, además del trabajo usual he estado haciendo prácticas con mi alumnos de la universidad. Cuantos recuerdos cuando yo estaba en su lugar, aprendiendo, descubriendo cosas nuevas...y cuantas cosas que me hubiera gustado aprender entonces. Felizmente nunca es tarde para aprender y no hay día que no aprenda algo nuevo.
La gran diferencia entre mis alumnos y yo está en la experiencia que he ido ganando con el tiempo. Y son mis experiencias (en las que tuve la suerte de tener buenos ejemplos tanto dentro como fuera de mi carrera) las que también trato de compartir. Tanto mis alumnos como yo tenemos posiblemente el mismo acceso a la información (lo cual no ocurría cuando yo era alumno), pero la diferencia está en que mis experiencias me hacen darle un peso diferente a la información. De nada me sirve saber mucho si no sé como acercarme a otro ser humano, si no sé como ser empático con el otro, si no sé como enseñar y transmitir a los demás lo que es realmente importante.
A mis alumnos les debo muchísimo, pues me dan la oportunidad de aprender, de compartir con ellos las experiencias que la vida me ha regalado, de enseñarles un poco de aquello que no está en los libros.
Es un regalo, se que pueden hacer con ello lo que su conciencia y su libertad les diga. Ojala descubran que los mejores regalos son aquellos que se pueden regalar a otros, como los tesoros de verdad, que nunca son para uno sino para compartirlos con los demás. Si no no son un verdadero tesoro.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Experiencias y Espiritualidad

Todos somos Hermanos
Mi hijo mayor (de nueve años) tuvo que recitar una poesía para el colegio. Buscamos varias y al final él eligió "Masa" de Cesar Vallejo. Leerla con él despertó en mí muchas ideas dormidas. Cuando leí de adolescente este poema me emocionó mucho la solidaridad que Vallejo nos regala al final del mismo.
¿Hasta que punto los seres humanos somos concientes de que somos una gran familia? Es cierto, hay diferencias: diferentes religiones, creencias, culturas, costumbres...pero olvidamos que hay elementos comunes. Todo ser humano desea ser feliz. Qué algunos no sean plenamente concientes de ello es posible, pero todos ansiamos ser felices. Y el otro elemento importante está en que todos somos capaces de amar y ser amados. El amor como voluntad que sale de uno mismo para buscar dar algo bueno a quienes son el objeto de nuestro amor. Es cierto que para muchos ese amor se vive en una dimensión limitada, del entorno familiar, los amigos cercanos.
Es necesario tomar conciencia de que todos estamos conectados, es la humanidad entera la que debe tomar conciencia de los puntos comunes y pasar por encima de las diferencias. Todos somos hermanos y debemos encontrar la manera de vivir solidariamente, compartiendo lo esencial, buscando la felicidad. Difícil en un mundo individualista donde como Caín nadie quiere ser guardián de su hermano. Pero cuando hay esperanza, basta con que unos cuantos empiecen.

"Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vió el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar..."

viernes, 7 de noviembre de 2008

Experiencias y Espiritualidad






Amor y Arte



La semana pasada que estuve de viaje asistiendo a un congreso, me tome un día libre el último día. Estando en la ciudad de Washington, decidí visitar museos.


Al ver la National Gallery of Art pensé en mi padre, un hombre generoso, sensible y amante del arte (hasta hace unos pocos años disfrutaba de pintar y hacer teatro). Desde que yo era muy niño él me mostraba sus libros de obras de arte de la pintura y cuando él pudo visitar el National Gallery of Art en DC nos trajo reproducciones de sus cuadros favoritos, algunas de las cuales enmarcó y colocó en lugares de la casa. Entrar al museo y visitar las pinturas fue toda una experiencia, pero lo más especial fue al ver los originales de aquellas obras de Renoir, Manet, Rafael, y Murillo que alguna vez me mostró papá. Me emocioné profundamente al darme cuenta de cuan afortunado había sido de niño en que mi padre haya podido compartir conmigo ese amor por el arte. Desee abrazarlo y besarlo, como si fuera un hijo prodigo que regresa a casa para dar gracias por todo lo que ha recibido.


Cuantas veces los padres dan tanto y los hijos no se dan cuenta de lo que reciben. Al ver esos cuadros lo comprendí. He sido muy afortunado. Mi padre supo hacerlo y espero hacerlo yo también con mis hijos...y todos los padres deberían hacerlo. Compartir las cosas especiales, no solo los buenos ejemplos o el cariño, sino también esos regalos del amor que no esperan nada. Ese amor al arte fue sin duda algo que papá y mamá me enseñaron, mi padre a la pintura, al teatro y a la literatura, mi madre a la música.


Estar en ese museo y ver las obras de arte que alguna vez papá me mostró de niño y darme cuenta del regalo que mi padre me dio alguna vez fue una experiencia extraordinaria.


Regresando a Lima abrace fuerte a mi padre y le di las gracias. Se emocionó.


Dicen que amar es un arte, pues mis padres me enseñaron que el amar el arte puede ser también un regalo del amor.

Sobre el contenido de las entradas

Este Blog cuenta con 8 areas de contenidos. No pretendo que lo lean todo, pero siendo un regalo, espero que lo compartan con quien lo necesite.
Entradas: Se publicará siempre que sea posible cada dos semanas
Atardeceres: Reflexiones dedicadas a mis pacientes y a toda persona que pasa por momentos difíciles. Basadas en lo que aprendo cada día de trabajo. Los colores del atardecer me recuerdan siempre que tras la noche viene siempre un nuevo día.
Experiencias y Espiritualidad: Reflexiones sobre como en la vida diaria Dios nos habla de mil y un maneras.
Para mis hijos: Breves lineas dirigidas a mis hijos y a todos los que quieren aprender.
Palabras de Vida: Reflexiones breves sobre una cita de la Biblia que me ha tocado de manera especial.
En forma alterna con:
Médico cúrate a ti mismo: Reflexiones y comentarios sobre la medicina y los médicos, tratando de humanizar la relación médico paciente, haciendo énfasis en los aspectos espirituales. Dirigida a estudiantes de medicina, médicos y otros profesionales de la salud, asi como quienes se interesen por los temas relacionados.
Para la Familia: Reflexiones sobre temas y situaciones por las que pasa toda familia.
Hojas Especiales: Comentarios e ideas sobre mis libros favoritos. Actualmente comentando "El Principito".
Meditando con Santa Teresa de Lisieux: La culpable de toda esta locura de compartir lo que uno escribe. Hace 3 años empezamos compartiendo estos mensajes con amigos cercanos y pacientes. Ahora forman parte del Blog. Citas tomadas de "Historia de un alma", la autobiografía de Santa Teresita (versión en ingles que nos regalo una gran amiga).

Un muy fuerte abrazo, con mis oraciones,

Luis Manuel

Algunos libros que recomiendo para médicos y estudiantes de Medicina

  • "A Balm for Gilead: Meditations on Spirituality and the Healing Arts " por Daniel Sulmasy
  • "Aequanimitas" por William Osler
  • "Ciudad de la Alegría" por Dominique Lapierre
  • "How Doctors Think" por Jerome Groopman
  • "La Ciudadela" por A.J. Cronin
  • "Medico de Cuerpos y Almas" por Taylor Caldwell
  • "Mountains Beyond Mountains: The Quest of Dr. Paul Farmer, a Man Who Would Cure the World" porTracy Kidder
  • "Más grandes que el Amor" por Dominique Lapierre
  • "Only 10 Seconds to Care: Help and Hope for Busy Clinicians" por Wendy Schlessel Harpham
  • "Osler's Bedside Library: Great Writers Who Inspired a Great Physician" por Audrey Shafer
  • "Osler: Inspirations from a Great Physician" por Charles S. Bryan
  • "The Healer's Calling: A Spirituality for Physicians and Other Health Care Professionals" por Daniel Sulmasy
  • "The Last Half Hour of the Day: An Anthology of Stories and Essays That Have Inspired Physicians " por Christine Laine
  • "The Nature of Suffering and the Goals of Medicine" por Eric Cassell
  • "William Osler: A Life in Medicine" por Michael Bliss

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